MANAGUA._ El líder del opositor Partido Conservador de Nicaragua (PC), Alfredo César, avisó al presidente Daniel Ortega de que mantener la "represión" no solucionará nada, así que la alternativa es una "salida negociada" de la crisis sociopolítica del país, que incluya un adelanto de elecciones a 2019.

"El Gobierno quiere agotar la legislatura (hasta 2021), pero el país no aguanta tres años, se va a colapsar", argumentó César en una entrevista con Efe en Madrid.

Auguró el "colapso" de la economía si las cosas siguen así, pues el país está "en recesión oficialmente" desde el 1 octubre, tras dos trimestres seguidos de contracción económica.

También citó una encuesta de Gallup de septiembre pasado para decir que "el 33 % de los entrevistados planean emigrar de Nicaragua si las cosas siguen como están", en alusión al "deterioro económico y la inseguridad".

Denominó "rebelión nacional pacífica" las protestas que comenzaron en abril pasado contra un intento de reforma de la seguridad social, que ha dejado "violaciones espeluznantes" de los derechos humanos. El gobierno Ortega está "condenado mundialmente" por ello, apostilló el político conservador.

Esas protestas se han saldado con entre 322 y 512 muertos y más de 300 "presos políticos", según organizaciones de derechos humanos nacionales y extranjeras, mientras que el Ejecutivo habla de 199 fallecidos.

"El Gobierno ha optado por seguir un camino de represión en lugar de negociación para resolver esta crisis, eso no va resolver nada, va a profundizar la crisis", precisó César.

Pidió redoblar esfuerzos para una "salida negociada aceptable", con participación del Gobierno, los movimientos universitarios y sociales y la oposición política, según propuso.

Defendió que los mediadores de esa negociación sean los obispos católicos, que tienen una respaldo "nacional e internacional unánime".

Y debe contar con organizaciones internacionales como "garantes" del cumplimiento de los eventuales acuerdos. Citó aquí el Sistema de Integración Centroamericana (SICA), la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea (UE) y Naciones Unidas.

La vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, anunció el lunes pasado que el Gobierno trabaja por alcanzar "un gran acuerdo nacional de paz y reconciliación".

El presidente del Partido Conservador replicó que le parece bien porque implica a "todos los sectores": la oposición, la sociedad civil... "Pero será que lo que están trabajando en oculto -ironizó- porque no se conoce públicamente", ni que se haya convocado a las otras partes.

Preguntado por qué Ortega niega la represión o acusa de "injerencia" a EEUU, César aseguró que "nadie le cree" ni dentro ni fuera de Nicaragua.

"Es una narrativa para sus propios seguidores, para consumo interno, para que no se le sigan desmandando, porque ha perdido muchos (apoyos) del sandinismo".

César insistió en que la "únicasalida" son elecciones presidenciales y parlamentarias, un deseo "unánime" de la oposición, aunque él no piensa ser candidato a presidente.

Denunció que los partidos opositores han estado sometidos a un sistema político "no transparente y no democrático" en los últimos diez años (Ortega es presidente desde 2006).

Aseguró que las últimas elecciones (2016) fueron "fraudulentas" y al Partido Conservador le "quitaron" cuatro diputados, para dejarlo en dos.

César se reúnen con responsables del Partido Popular español (centroderecha), como la presidenta de la Comisión de Exteriores del Congreso, María Dolores de Cospedal, y mañana se entrevistará con miembros de la CDU alemana en Berlín.

Sobre España, apuntó que le gustaría que el Parlamento "consensuara algún tipo de declaración" sobre la situación de Nicaragua, en lo que llamó una "acción de Estado

FUENTE: EFE

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