@camila_mendoza

Tras vivir una intensa jornada de comicios electorales, el abanderado de Chile Vamos (coalición que agrupa partidos de centro y derecha), Sebastián Piñera, se prepara para asumir un nuevo mandato presidencial de cuatro años el próximo 11 de marzo por el período 2018-2022.

“Han sido decepcionante. Esperábamos mucho más”, declaró su contendor, el senador Alejandro Guillier, en una conferencia de prensa a sólo horas de darse a conocer su derrota el pasado domingo. Declaraciones que reflejaron el sentir de la Nueva Mayoría (conglomerado que agrupa partidos de centro e izquierda), que por estos días realiza exhaustivos análisis de sus pasos a seguir en regiones.

Con una clara y amplia ventaja de los conservadores con poco más del 54% de los votos obtenidos, expertos concuerdan que en Chile hay una falta de renovación en la política, análisis que se respalda tomando en cuenta que Michelle Bachelet nuevamente le traspasará el mandato a Piñera. O sea, un cambio de mando entre dos figuras que llegaron al Palacio de La Moneda por segunda vez.

Grandes desafíos en Chile

Gobernar con un Congreso desfavorable y poner punto final a cualquier conflicto de interés vinculado a su millonario patrimonio familiar, son algunas de las principales tareas que tendrá que resolver el empresario que deberá lidiar con la composición del Congreso emanada de las elecciones parlamentarias celebradas el 19 de noviembre.

Esto permitió la irrupción de una nueva coalición de izquierda, el Frente Amplio, alianza que busca diferenciarse de los gobiernos de centroizquierda de la Concertación y la Nueva Mayoría, para transformarse en una alternativa de la izquierda chilena.

En la Cámara Alta, la coalición del presidente electo contará con 20 senadores y no alcanzará la mayoría, ya que los demás partidos suman un total de 23 escaños. En tanto, la Cámara de Diputados ha quedado formada por 73 diputados de la alianza conservadora Chile Vamos, frente a un bloque opositor de centro izquierda integrado por 82 diputados en el que la Democracia Cristiana (partido de centro) jugará un rol clave.

Deudas pendientes

En su regreso al poder a partir del 11 de marzo de 2018, se espera que Sebastián Piñera enfrente con acciones claras la caída de la actividad minera en el país, principalmente por el bajo precio del cobre, la más importante fuente de ingresos de Chile

Además, uno de los problemas sociales más urgentes que enfrenta la nación es darle solución a los vacíos del actual sistema previsional en Chile, tema que recientemente generó masivas manifestaciones que exigieron el fin de las Administradoras de los Fondos de Pensiones (AFP), heredadas de la dictadura militar.

A su vez, en Educación, Piñera deberá abordar también asuntos pendientes que quedan del Gobierno de Bachelet respecto de la gratuidad universitaria, al igual que una reestructuración del sistema sanitario del país. Otra de las crisis que se arrastra de gobiernos anteriores encabezados por la ex Concentración y la ex Alianza Por Chile.

En materia internacional, el presidente electo debe hacer frente a los serios problemas de inmigración que vive el país, y en relaciones exteriores, debe encarar la demanda de Bolivia a Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya para conseguir una salida soberana al océano Pacífico.

Temor frente a la izquierda en la región

Expertos aseguran el resultado de la votación en la segunda vuelta que dio como vencedor a Sebastián Pinera con un 54,5 por ciento de los votos, responde al “miedo” que existe en el país ante la posibilidad de enfrentar un giro hacia la izquierda menos moderada que la que encabeza Michelle Bachelet.

Piñera, que ya gobernó entre 2010 y 2014, representa un ícono para la derecha en el país, ya que fue el primer aspirante de esta coalición que ganó en 2009 la presidencia de Chile en elecciones democráticas en más de medio siglo.

Es por ello que la segunda vuelta presidencial, en la que Sebastián Piñera derrotó al candidato oficialista Alejandro Guillier por más de 9 puntos, refleja un firme freno las reformas constitucionales que buscaba llevar a cabo la Nueva Mayoría.

De este modo, Chile se suma además al giro a la derecha que se registró en América Latina en los últimos años.

Piñera no está solo

En lo que respecta a materia de política exterior, este segundo período de gobierno de Piñera enfrentará un contexto más favorable a nivel regional, pues varios de los presidentes son de derecha, a diferencia de lo que ocurrió durante su primer mandato. No obstante, existe incertidumbre sobre la postura que tomen los países de la región en su gobierno, por ejemplo: con respecto a la demanda marítima de Bolivia en La Haya.

Por ahora, lo único cierto es que el 11 de marzo del próximo año Sebastián Piñera será investido presidente de la República por segunda vez, tras un primer mandato en el periodo 2010-2014, al imponerse el pasado domingo por más de nueve puntos al senador independiente Alejandro Guillier.

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