WASHINGTON.— El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, viajará a Venezuela en los próximos días para sostener conversaciones con el régimen interino sobre el futuro de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA).
Chris Wright afirmó que la estatal venezolana, hoy marcada por la ineficiencia, la corrupción y las sanciones internacionales, necesita una transformación profunda
WASHINGTON.— El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, viajará a Venezuela en los próximos días para sostener conversaciones con el régimen interino sobre el futuro de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA).
En una entrevista con Politico, Wright afirmó que la estatal venezolana, hoy marcada por la ineficiencia, la corrupción y las sanciones internacionales, necesita una transformación profunda.
Recordó que PDVSA fue hace décadas una empresa “altamente profesional y técnicamente competente”, pero advirtió que “ha dejado de serlo durante bastante tiempo”.
Durante su visita, el secretario estadounidense tiene previsto reunirse con la jefa interina de la dictadura chavista, Delcy Rodríguez, así como inspeccionar algunos de los principales yacimientos petroleros del país.
Wright subrayó que la decisión de la administración Trump de remover al dictador Nicolás Maduro “no fue una medida para obtener más suministro de petróleo”, sino una respuesta a un problema geopolítico. Señaló que la permanencia de Maduro representaba “una amenaza para los países vecinos y para el hemisferio occidental”.
El funcionario insistió en que el enfoque actual no es acceder a más crudo venezolano, sino estabilizar un país clave en la región y reconstruir su sector energético.
El secretario de Energía recordó que en diciembre la petrolera venezolana se vio obligada a recortar los precios de su crudo debido a problemas de calidad y al impacto de las sanciones estadounidenses, ofreciendo un descuento frente al Brent que duplicaba el del año anterior.
Wright reconoció que PDVSA “debe resolver problemas de corrupción y mala gestión”, factores que por años han ahuyentado a empresas extranjeras obligadas a asociarse con la estatal para poder operar en Venezuela.
No obstante, aplaudió las reformas legales aprobadas recientemente por el régimen interino, las cuales otorgan a las compañías internacionales mayor control sobre sus operaciones y su flujo de caja. “La legislación que se aprobó con bastante rapidez es un gesto de mejora desde el principio de esta nueva relación entre Estados Unidos y Venezuela”, afirmó.
Pero el secretario también fue claro: los inversionistas requieren más que buenas intenciones. Señaló que aún faltan garantías para atraer capital extranjero, incluyendo seguridad jurídica, definición de derechos de propiedad sobre los activos y mecanismos de arbitraje. La semana pasada, el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que estas reformas “no son suficientes”.
La visita de Wright será la de mayor rango de un funcionario de la administración Trump desde la captura de Maduro y se produce en un contexto en el que Washington espera que Venezuela pueda celebrar elecciones democráticas en un plazo de 18 a 24 meses.
La iniciativa ha generado resistencia en sectores del Congreso estadounidense y entre productores nacionales de petróleo y gas, preocupados de que un eventual aumento de la oferta internacional ejerza más presión sobre los precios.
Wright respondió que “la nueva oferta y la nueva competencia siempre aumentan la presión sobre las industrias. Y eso es lo que impulsa la innovación y el progreso en Estados Unidos”.
El secretario, exdirector de Liberty Energy, ha sido clave en la estrategia de la administración Trump para convencer a los votantes de que se está enfrentando el alto costo de la energía. Defendió que el objetivo es impulsar la producción nacional e internacional para mantener los precios bajos y estimular el crecimiento económico.
También responsabilizó a las políticas del presidente Joe Biden por promover precios elevados y mayores ganancias para las petroleras, en contraste con la estrategia actual enfocada en la baja de costes para los consumidores.
Wright destacó, además, los esfuerzos del gobierno para promover la energía nuclear, defendiendo la viabilidad de los reactores modulares pequeños, pese a su elevado costo inicial. Calificó la energía nuclear como “la adición más significativa” al sistema energético de Estados Unidos por su fiabilidad y capacidad para abastecer la demanda industrial intensiva.
FUENTE: Con información de Infobae / Politico
