MIAMI.- Lindsay Lohan reflexionó sobre cómo crecer en el foco mediático le afectó. En una reciente entrevista que concedió a Vogue Arabia, la actriz aseveró que el éxito que alcanzó en la primera década de los 2000, específicamente tras el estreno de Chicas Pesadas fue abrumador.
"Debí haber escuchado a mis padres y haberme mudado de vuelta a Nueva York. Pero era joven y quería estar en Los Ángeles. Y no lo sabía", comentó sobre cómo le afectó lidiar con tan solo 17 años con el nivel de exposición y acoso por parte de medios sensacionalista.
Hoy, con 39 años y madre, Lohan se cuestiona cómo fue que en su entorno no se le protegió más.
"Aunque fue divertido, fue difícil de joven. Fue un arma de doble filo. Ahora miro hacia atrás y me pregunto: '¿Por qué nadie vino a sacarme de allí y a protegerme más?'. Uno no sabe cómo hacerlo cuando es adolescente", agregó.
Con el pasar de los años, Lindsay fue apareciendo cada vez menos en pantalla. ¿La razón? Ya no sentía interés por los roles que le presentaban.
“Ya no me divertía en el negocio. No encontraba papeles que me encantaran. No era la vida que quería vivir, ¿sabes? No era una vida real. Me alejó tanto que me mudé al otro lado del mundo. Y estoy muy contenta de haber seguido mi instinto", dijo haciendo referencia a su mudanza a Dubái en 2014.
Renacer
Alejada del caos de Hollywood, Lindsay no solo encontró paz, también halló el amor. En 2020, la actriz comenzó a salir con el financiero kuwaití llamado Bader Shammas, con quien se comprometió en 2021 y contrajo matrimonio en 2022. Un año más tarde, dieron la bienvenida a su hijo Luai.
Durante estos años, Lohan resurgió al protagonizar comedias románticas de Netflix como Falling for Christmas, Irish Wish y Our Little Secret.
Y el año pasado regresó a la pantalla grande de la mano de Disney con la secuela de Freaky Friday, Freakier Friday, filme que protagonizó y fungió como productora ejecutiva.
“Con la edad viene un tipo diferente de confianza. Cuando era más joven, no me sentía tan cómoda diciendo lo que sentía por un personaje y estando involucrada en el proceso. Y ahora me encanta esa parte. Siempre sentí que tenía demasiadas personas a mi alrededor y que me estaban guiando en una dirección diferente. Y ahora se siente bien dirigir mi propio barco”.