MIAMI.- Para la especialista en prevención Jennifer Barreto, coronarse Miss Universe Puerto Rico 2026 y representar a su isla en el concurso internacional de belleza significa un sueño hecho realidad y uno de los mayores retos que ha enfrentado.
Tras coronarse la nueva soberana de la belleza en Puerto Rico, Jennifer Barreto se propone llevar a Miss Universo un mensaje de determinación y liderazgo
MIAMI.- Para la especialista en prevención Jennifer Barreto, coronarse Miss Universe Puerto Rico 2026 y representar a su isla en el concurso internacional de belleza significa un sueño hecho realidad y uno de los mayores retos que ha enfrentado.
A diferencia de tantas candidatas que han competido en certámenes de belleza, el modelaje no era algo que seducía a Barreto. La joven de 27 años, quien es madre y esposa, le apostaba al deporte y debutó en las pasarelas a inicios de año como parte de la preparación en el concurso, en el que representó a la municipalidad de San Sebastián.
“Yo fui deportista, jugaba voleibol. La disciplina se ha formado con el deporte, pero modelé por primera vez en febrero, comencé como una verdadera novata. Hice mi audición y después una pasarela para un diseñador en Puerto Rico”, contó Jennifer Barreto a DIARIO LAS AMÉRICAS, en una entrevista que concedió desde San Juan a través de Zoom.
“Esta plataforma es una herramienta de trabajo para ampliar causas sociales reales. Mi vocación, ser especialista de prevención, parece estar muy lejos de lo que es una reina de belleza, pero una reina de belleza es una embajadora de buena voluntad y una especialista de prevención por igual. Entonces quise unir esas dos características para ampliar lo que he trabajado por tantos años. Y creo que lo estoy logrando”.
La preparación continúa hasta que llegue el momento de competir por la corana de Miss Universo, que este año se celebra el 24 de noviembre en San Juan. Pero lo más difícil ya lo logró: adelgazó 70 libras.
“La preparación física fue un gran reto. Yo rebajé 70 libras y lo digo con mucho orgullo, porque quería convertirme en mi mejor versión, no lo hice solo por querer estar en un certamen de belleza, porque ahora los concursos de belleza son muy inclusivos. Pero quise estar a la altura de lo que es la mujer puertorriqueña: una mujer disciplinada, llena de convicción. Es por eso que decidí hacerlo, siendo la mejor versión de mí. Y estuve fortaleciendo y construyéndome en esa mujer por un año entero para representar a Puerto Rico con mucho honor y orgullo”, expuso.
Sobre los nuevos estándares que recién se adoptaron en el certamen, comentó:
“La belleza es subjetiva. Y si la plataforma lo permite, ¿quiénes somos para cuestionarlo? Sin embargo, cada cambio institucional requiere tiempo en cualquier organización. No podemos medir la inclusión a solo tres años aproximadamente que cambiaron las reglas. Yo creo que es una plataforma muy poderosa y una organización íntegra”.
“Los concursos de belleza son plataformas de empoderamiento femenino y liderazgo. Estamos en una era moderna donde la mujer ya no tiene que ser solo una reina de belleza, sino una embajadora. Y tiene que llevar un mensaje muy poderoso”.
A la pregunta de quién es Jennifer Barreto, la mujer, más allá de coronarse Miss Puerto Rico 2026, contestó:
“Voy a seguir siendo la misma, porque parte de lo que era para mí ganar esta corona, justamente, era hacerlo siendo yo. Yo siempre dije que no quería formar parte de un trabajo o una plataforma donde tuviera que encajar en un molde. Yo vine aquí a expandirlo. Soy madre, esposa, profesional, estudiante. Y soy una mujer que siempre aspira a más, que busca la forma de crecer en diferentes áreas. Por eso emprendí esta travesía, porque consideré que mi voz merecía ser amplificada”.
“Más allá de ser auténtica, creo que soy una mujer culturalmente competente, con una historia de vida que siempre voy a promover, al igual que todo lo que he logrado en mi carrera. Esas vivencias son lo que me ayudan a llevar un mensaje muy poderoso”, agregó al destacar sus fortalezas como candidata a la corona de Miss Universo 2026.
Barreto no solo perdió peso corporal, también sus miedos e inseguridades al enfrentar el desafío de competir.
“Descubrí el poder de hacer las cosas cuando tienes miedo. Muchas veces utilizamos el miedo para frenarnos o limitarnos. Pero en esa plataforma, una vez llegas no hay miedo que valga, tienes que atreverte y hacerlo. Y aprendí a utilizar todo ese miedo, todas mis inseguridades como un motor para hacer las cosas con más intención. Y creo que eso fue justamente lo que me llevó a ganar la corona de Miss Puerto Rico, que, aun cuando tenía miedo e inseguridades, me atreví, porque no tenía que ser perfecta, sino valiente para representar a un país como el que estoy representando”, expresó.
“Uno de los mayores retos que tuve fue que, como novata, cuando entré al certamen de belleza, traté de encajar en lo que era una reina de belleza perfecta. Y en el transcurso aprendí que las reinas de belleza somos humanas, no somos perfectas. En mi caso, aunque tenía el conocimiento y daba charlas en mi trabajo, temía no poderme comunicar como una reina, no poder llevar un mensaje claro y preciso, porque la oratoria nos da credibilidad, sin embargo, ser real nos da conexión. Decidí ser yo misma, necesitaba esos miedos. No sé qué me espera en el Miss Universo, pero sí sé que voy a ir mucho más preparada, fuerte y más que lista”, añadió.
Asimismo, reconoció que después de la exposición en las redes sociales que le dejó haber competido en el certamen, ya no les da tanta importancia y opta por mantener una vida familiar alejada de las publicaciones.
“Entendí que las personas dan lo que son y que lo que los otros opinen de mí, habla más de ellos que de lo que soy como persona. Entonces, le quité el poder a las personas, a las redes sociales y comencé a hacer esto por mí, para disfrutarlo y ver lo bonito de esta travesía, porque es más lo lindo que lo negativo. También soy muy privada, muy conservadora. Me gusta que mi vida privada y mi familia se mantengan privadas para protegerlos. Y esto es algo que yo decidí hacer por ser mujer, no por ser madre o esposa. Así que utilizo las redes para darles visibilidad a las causas con las que estoy trabajando”.
Desde su rol con el gobierno federal, conoce las necesidades de los puertorriqueños.
“Más que una causa social, es mi vocación lo que hago como especialista de prevención, que es promover la prevención primaria para combatir comportamientos prejudiciales como el abuso de sustancias, la violencia doméstica o el abuso infantil. Así que hice un análisis de necesidades comunitarias aquí en Puerto Rico para darle visibilidad a problemáticas reales como la diabetes o la retención de nuestros profesionales. Y aspiro a continuar haciéndolo, pero a nivel internacional”, señaló.
“Me he dado cuenta de que no se trata de las problemáticas, sino de cómo reaccionamos ante ellas. Necesitamos más proactividad y ser menos reactivos ante las situaciones, porque cuando somos proactivos promovemos soluciones que crean cambios longitudinales. Creo que eso es en lo que Puerto Rico cae, y espero aportar mi granito de arena para promover una solución. Pienso que los puertorriqueños somos solidarios y trabajadores, con sentido de pertenencia. No he escuchado a nadie que venga y no quede enamorado de nuestra gente, así que no cambiaría nada de nuestra esencia o identidad”.
