Un aluvión en Ecuador dejó al menos 22 fallecidos, una parte de ellos arrastrados por la corriente cuando un grupo de personas estaba en una cancha deportiva de una zona alta de la capital, informó el martes la Secretaría de Gestión de Riesgos.
Un aluvión en Ecuador dejó al menos 22 fallecidos, una parte de ellos arrastrados por la corriente cuando un grupo de personas estaba en una cancha deportiva de una zona alta de la capital, informó el martes la Secretaría de Gestión de Riesgos.
En un mensaje de Twitter, el organismo informó en un inicio que había “14 personas fallecidas, viviendas destruidas tres y familias damnificadas tres”, mientras vecinos del sector junto a efectivos de socorro se han sumado a las tareas de remoción de escombros y búsqueda.
Posteriormente, desde el sitio del rescate y en declaraciones a la red de televisión Ecuavisa, el general de policía César Zapata, comandante del Distrito Metropolitano, dijo: “Acabamos de encontrar cuatro víctimas más que ingresaron al departamento médico legal... hasta el momento, las unidades están desplegadas en los lugares donde han colapsado las estructuras”.
Añadió que están desplegando unos 180 efectivos policiales para rescatar las víctimas y para dar seguridad en los domicilios y vehículos afectados.
En las primeras imágenes, que se difundieron en redes sociales, se observaban dramáticas escenas con oleadas de lodo que llevaban escombros, vehículos, contenedores de basura, entre otros, mientras la lluvia se mantenía incesante. Las tareas de socorro empezaron durante la noche cuando los uniformados pedían silencio para escuchar los gritos de personas atrapadas en viviendas colapsadas.
El hecho ocurrió en los barrios de La Gasca y Armero, asentados en las laderas de la montaña Ruco Pichincha, donde quebradas taponadas se llenaron de agua que en la tarde y noche salió a gran velocidad. Algunas fachadas tienen huellas del primer impacto del lodo de hasta unos tres metros de altura.
En la misma zona, hace cerca de 50 años se produjo un hecho similar.
El socorrista Cristian Rivera indicó que varias de las víctimas sufrieron hipotermia y que el "lodo llegaba hasta las rodillas".
Guarderas precisó que la lluvia del último sábado fue de 3,5 litros por m2 y la de este lunes de 75 litros por m2, cuando se pronosticaban dos litros por m2.
La zona de la emergencia, donde hay calles cerradas por el lodazal, además sufrió la interrupción del servicio eléctrico, que se iba restableciendo de manera progresiva.
Según Gestión de Riesgos, el ministerio de Salud trasladó a los heridos en 25 ambulancias, mientras que el municipio quiteño apoyado por otras instituciones movilizó maquinaria para limpiar las vías y el sistema de captación de agua que colapsó.
Unos 60 militares también fueron movilizados para apoyar labores de búsqueda y rescate a cargo de bomberos y policías, que desde la anoche remueven escombros acumulados tras el aluvión.
Debido a efectos de la actual época lluviosa en Ecuador, que desde octubre pasado golpea a 22 de las 24 provincias del país, se registraban hasta el domingo 18 fallecidos y 24 heridos, así como casi 2.800 afectados y unos 200 damnificados, de acuerdo con Gestión de Riesgos.
Las afectaciones alcanzan a carreteras, áreas agrícolas, viviendas, así como centros de salud y de educación.
Tras casi 24 horas de intensas lluvias un aluvión bajó desde los bosques por las laderas de la montaña Ruco Pichincha hasta asentamientos urbanos ubicados en la parte alta del centro-oeste de Quito arrasando con todo a su paso: personas, vehículos, motocicletas, cualquier cosa que se le interpusiera en las calles de los barrios La Comuna y La Gasca. Las autoridades han confirmado al menos 22 muertos.
“Apenas tuve tiempo de agarrar de la mano a mi hijo de cuatro años y corrí a las escaleras, hacia la terraza. De un momento a otro las paredes de adelante y de un costado desaparecieron. Gritábamos a las vecinas del primer piso, pero el agua se las llevó a la madre y a la hija", dijo Pacheco a The Associated Press.
"Seguíamos gritando a los vecinos de las casas cercanas, pero el estruendo del lodo y el aguacero no dejaba oír nada”, señaló la mujer frente de la que fuera su casa, la primera en ser impactada por el aluvión que se llevó todas sus posesiones.
Aseguró que la calle se había convertido en un río turbulento, con olas de más de dos metros y donde se escuchaban gritos desesperados. "Pensé que nos íbamos a morir con mi hijo, le abracé fuerte y temblábamos, creo que era el frío y el miedo. Nos salvamos con las justas", dijo la mujer antes de romper en llanto.
La Secretaría de Seguridad del Municipio capitalino informó que el alud de la tarde del lunes dejó 22 fallecidos, 47 heridos -dos en estado crítico-, 20 desaparecidos y ocho viviendas colapsadas además de daños materiales aún no cuantificados.
El alcalde de Quito, Santiago Guarderas, explicó que se produjo por la sobresaturación del suelo a causa de las intensas lluvias, lo que desencadenó “un deslizamiento de las laderas al cauce y se produjo el aluvión que sobrepasó el embalse” de la quebrada El Tejado.
Más de 12 horas después del desastre seguían saliendo pequeñas olas de agua lodosa desde esa quebrada mientras los vecinos sacaban piedras, troncos y desperdicios en medio del cansancio y el dolor.
Carlos Bermejo, de 32 años y uno de los rescatistas que buscaba despejar una residencia invadida por al menos un metro de escombros dijo a AP que “hemos venido a colaborar con las personas que han sido afectadas con el desastre de la noche de ayer. Hemos encontrado bastante escombros, bienes inmuebles destruidos... aquí es donde se produjo el primer golpe”.
FUENTE: AP/AFP/REDACCION
