“El próximo año será el nuestro”. Durante casi dos décadas, esa frase ha generado más burlas que esperanza en Ferrari. Sin embargo, el “próximo año” ya está aquí. La temporada 2026 de la Fórmula 1, marcada por el mayor cambio reglamentario en más de una década, se presenta como un punto de quiebre absoluto para la Scuderia.
Ferrari necesita que 2026 sea su año. Si no lo es, las consecuencias podrían ser sísmicas para la estructura del equipo y para el futuro de Charles Leclerc, Lewis Hamilton y el jefe de equipo Fred Vasseur.
Leclerc y el límite de la paciencia
Charles Leclerc ha sido el pilar del proyecto Ferrari durante años, mostrando una lealtad que muchos consideran admirable y otros, ingenua. Apodado por los tifosi como “Il Predestinato”, el monegasco parece estar llegando al final de su paciencia.
En declaraciones a Sky Sports en diciembre, Leclerc calificó 2026 como un año de “ahora o nunca” para Ferrari. Los rumores que lo vinculan con Aston Martin y Mercedes no han desaparecido, y aunque los detalles de su contrato no son públicos, se especula que podría existir una cláusula de salida después de 2027.
Si Ferrari vuelve a fallar, podría quedarse sin su mayor activo deportivo y simbólico.
Hamilton, de sueño histórico a posible ruptura
La llegada de Lewis Hamilton a Ferrari prometía convertirse en una de las asociaciones más poderosas en la historia de la Fórmula 1. Sin embargo, ese sueño corre el riesgo de transformarse en un divorcio incómodo.
El siete veces campeón del mundo viene de una temporada desastrosa, en la que no logró subir al podio por primera vez en sus 19 años de carrera. Si bien el rendimiento del monoplaza es un factor clave, el estado anímico de Hamilton también ha sido determinante. Cuando el proyecto inspira confianza, Hamilton puede alcanzar niveles casi intocables; cuando no hay señales de esperanza, su rendimiento tiende a desplomarse.
Con la duración de su contrato aún desconocida, tampoco puede descartarse que Ferrari decida cerrar el capítulo antes de tiempo.
Fred Vasseur, bajo presión máxima
El futuro del jefe de equipo Fred Vasseur tampoco está garantizado. Aunque recibió recientemente un nuevo contrato multianual, la Fórmula 1 ha demostrado que los contratos tienen poco valor cuando los resultados no acompañan.
Vasseur revitalizó al equipo tras la salida de Mattia Binotto y estuvo cerca de ganar el campeonato de constructores en 2024, quedándose a solo 14 puntos del título y liderando la parrilla con 22 podios. Sin embargo, cuando todo apuntaba a una pelea real por el campeonato, Ferrari se desplomó en 2025 y terminó cuarto, sin victorias.
Un segundo fracaso consecutivo podría ser imperdonable.
Ferrari desde 2014: una sequía que no termina
Desde 2014, Ferrari ha acumulado subcampeonatos, podios y promesas incumplidas, pero ningún título. El equipo ha pasado por altibajos constantes, incluyendo un sexto puesto en 2020 y otra temporada sin victorias en 2025. La falta de continuidad en resultados ha convertido cada nuevo proyecto en una apuesta de alto riesgo.
2026: mucho más que una temporada
A pesar de los fantasmas del pasado, la esperanza sigue viva entre los tifosi. La posibilidad de que Leclerc rompa la sequía o de que Hamilton supere a Michael Schumacher con un octavo título mundial es un guion que ni Hollywood podría igualar.
Por eso, 2026 no es solo otro año. Un nuevo fracaso no significaría únicamente una temporada perdida, sino un futuro comprometido para Ferrari en la nueva era reglamentaria.
Para Leclerc, que podría llegar a ocho temporadas vestido de rojo sin un campeonato, y para un Hamilton de 41 años, el tiempo ya no es un aliado.
Como dijo el propio Leclerc: es ahora o nunca. Ferrari no puede permitirse esperar más.
Este tiene que ser su año.