Especial
@luisfsanchez6

Dwyane Wade hizo estallar la AmericanAirlines Arena y armó una fiebre de sábado en la noche.

Sus 21 puntos y sus tres triples hicieron delirar a la fanaticada del Heat, pero no evitaron la caída 95-88 contra uno de sus tradicionales enemigos, los Pacers de Indiana.

Flash se encuentra metido en el corazón de Miami y, por eso, cada vez que el ídolo agarraba la pelota la expectativa subía en las gradas y si la acción terminaba en una canasta, toda esa emoción contenida salía con la fuerza de la erupción de un volcán.

Ese talento de Wade apareció a raudales en la arena, y permitió al Heat equilibrar un partido muy importante, de esos que son clave para meterse en los playoffs.

Además todos saben que se trata del último baile del astro y luego de esta campaña no lo veremos más jugando en la NBA, pues ya anunció su retiro para el final de la temporada.

La rivalidad dentre el Heat y los Pacers es enconada, desde que ambos equipos luchaban por la hegemonía en la Conferencia Este y los partidos a veces se definían sobre la base de coraje y habilidad, y también algunos golpes.

Esta vez no hubo golpes, pero sí mucho talento, coraje, velocidad y enormes emociones.

Después de Wade, Hassan Whiteside resultó el mejor anotador del Heat con 19 puntos, seguido por Kelly Olynyk y Josh Richardson, con 14 cada uno.

Embed

Ambos quintetos entraron a la cancha con un sentido de urgencia.

El Heat venía de perder sus dos últimos partidos, también cayeron este sábado, y a ese paso sus aspiraciones para llegar a la postemporada quedan muy comprometidas.

Por su parte, los Pacers venían con una racha de cuatro derrotas consecutivas.

Empezó el Heat con un triple de Richardson y, bueno, siempre es importante arrancar con el pie derecho.

El partido se jugó punto a punto y vimos a un Heat muy diferente al de sus últimas dos derrotas al hilo, esta vez luchó todas las pelotas, corrió intensamente e impidió que los Pacers se dispararan en la pizarra.

Tras la caída contra el Thunder, el viernes último, el entrenador del quinteto de Miami Erik Spoelstra manifestó que a lo largo de la temporada pueden haber picos, pero es importante en los momentos que se está abajo mostrar el carácter del equipo.

Y así ocurrió.

El legendario Wade tomó las riendas del grupo y empezó a conectarse con Olynyk; Whiteside se las arreglaba para dar guerra bajo los tableros y Richardson acertaba como de costumbre en sus disparos.

Los Pacers mostraron un equipo sólido, que por algo se encuentra en el quinto lugar en la Conferencia Este.

Domantas Sabonis, hijo del integrante del Salón de la Fama el lituano Arvydas Sabonis, cumplió una muy buena labor organizando a veces y marcando siempre a Whiteside, pero falló en los tiros.

En cambio, Bojan Bogdanovic estuvo certero y aportó 31 puntos para los suyos, seguido de Darren Collison con 20, Myles Turner con 14 y Thaddeus Young con 11.

Esa paridad en las acciones se vio reflejada en la pizarra, y el Heat se fue al descanso con una mínima diferencia de 54-53.

Al regreso, los Pacers sacaron ventaja de hasta 18 puntos, pero con paciencia y tenacidad el Heat fue descontando la distancia hasta ponerse a cinco y meterse de lleno en el partido gracias entre otros factores a los triples de Wade.

Al final eso no bastó y el Heat iniciará una gira de seis partidos este martes y su camino hacia los playoffs se convierte en una verdadera carrera de obstáculos.

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cree que el régimen cubano aceptará los verdaderos resultados del referendo constitucional?

Las Más Leídas