LUIS E. RANGEL
Algunos jugadores tuvieron una primera mitad que ilusiona
LUIS E. RANGEL
La esperanza probó ser una vez más una incertidumbre sin frutos para los Marlins de Miami. El equipo de 2015, renovado y repotenciado y que se supone recordaría a los de 1997 y 2003, se está pareciendo más bien al de 2012. Al menos así lució en la primera mitad de esta contienda.
¿Qué le queda a los peces para el resto de la campaña? Ilusiones. No mucho más. Porque el cuadro marino llegó al receso del Juego de las Estrellas a 11 juegos de la cima y a 10 de los dos comodines, con nueve equipos por arriba. Clasificar a la postemporada, por tanto, luce poco improbable, aunque la ventana matemática aún esté abierta.
¿Qué salió mal en la primera mitad? Muchas cosas, muchas lesiones, poco accionar de algunas de sus figuras, así que a los aficionados no les queda otra cosa que aferrarse una vez más al viejo cuento del futuro, y de las cosas positivas –los pocos rayos de luz- que se cuelan por estos días por el Marlins Park.
Consolidados
Más allá de la consolidación como súper estrella de Giancarlo Stanton, líder en jonrones y remolcadas hasta el momento en que se lesionó y de la gran primera mitad de Dee Gordon –aunque su BABIP pudiera indicar que tendrá un bajón en los meses restantes-, hay hechos menos evidentes, pero igual de impactantes en términos positivos para el club.
Uno de ellos es el bate del cubano Adeiny Hechavarría. Siempre sólido con el guante, por segundo año seguido también está rindiendo con el madero. Desde el inicio de la pasada campaña conecta .277, y en 2015 es el campocorto con el tercer mejor promedio de bateo en la Nacional. Y para completar en esta contienda, su defensiva está casi a la par, de acuerdo con Fangraphs, con la de Andrelton Simmons, considerado el mejor guante de la pelota.
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Otro cubano, José Fernández probó que la operación quedó atrás y en sus dos salidas ha lucido como el mismo de siempre. Su presencia cada cinco días es lo mejor para los peces en lo que resta de 2015.
Aunque tuvo un pésimo inicio, Christian Yelich, uno de los peloteros que más esperanza le produce a la organización, ha ido elevando su rendimiento. El toletero zurdo, que firmó un acuerdo por 49 millones de dólares por siete contiendas, terminó abril con .220 de promedio, pero en junio conectó para .287 y en julio tiene .351. Ya su porcentaje de embasamiento está en .344.
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Otro que ha venido recuperándose es Steve Cishek, quien tuvo un inicio espantoso, a tal punto que no sólo perdió su puesto como cerrador sino que además fue enviado a las menores. El derecho ha permitido sólo una carrera limpia en sus últimos nueve episodios de labor.
La caída de Cishek, sin embargo, permitió el ascenso de A.J. Ramos como cerrador. El texano acumula 14 rescates con 1.11 de efectividad, la mejor entre todos los pitchers con al menos 10 juegos salvados.
Para la segunda mitad, estos nombres, junto con los de Carter Capps y Justin Bour, por citar algunos, deben o mantenerse así unos o seguir su progresión otros. Al menos así, volverá la esperanza aunque sea para 2016.
