El astro argentino compartió un encuentro con miles de escolares en el Palacio de los Deportes de Oviedo, donde defendió los valores del fútbol, el respeto al rival y la importancia de disfrutar del camino más allá de los resultados.
Lionel Messi celebró el Premio Princesa de Asturias de los Deportes ante más de 6.000 personas en Oviedo
El astro argentino compartió un encuentro con miles de escolares en el Palacio de los Deportes de Oviedo, donde defendió los valores del fútbol, el respeto al rival y la importancia de disfrutar del camino más allá de los resultados.
Lionel Messi vivió este jueves una jornada especial en Oviedo, donde celebró su Premio Princesa de Asturias de los Deportes junto a más de 6.000 personas, en su mayoría niños, durante un multitudinario encuentro con la comunidad educativa. El acto también contó con la participación de Santi Cazorla, leyenda del Real Oviedo y exfutbolista del Arsenal, Villarreal y Málaga.
El Palacio de los Deportes de la capital asturiana se llenó para rendir homenaje al capitán de la selección argentina, en una actividad que puso el broche final a la iniciativa El juego del 10, impulsada por la Fundación Princesa de Asturias dentro de su programa cultural Toma la palabra.
La propuesta reunió a unos 1.500 alumnos de colegios asturianos, que trabajaron en la elaboración de un nuevo reglamento para el fútbol basado en la inclusión, el respeto y el juego limpio, a partir de los valores asociados a la trayectoria del delantero argentino.
Recibido entre banderas albicelestes, camisetas y ovaciones, Messi agradeció el cariño que sigue recibiendo en España, país donde pasó buena parte de su carrera profesional.
«Es una felicidad enorme», expresó el futbolista durante el encuentro, conducido por el periodista Chisco García.
Durante la conversación con los escolares, Messi explicó que su objetivo al entrar al campo siempre había sido ganar, aunque también destacó que el fútbol es mucho más que una competición.
El argentino describió este deporte como un juego capaz de crear amistades, unir a las personas y facilitar el acercamiento entre ellas. Además, aprovechó la ocasión para transmitir un mensaje a los niños que comienzan a dar sus primeros pasos en el fútbol.
«Lo importante es disfrutar», señaló Messi, quien también cuestionó la presión que algunos padres ejercen sobre sus hijos durante la práctica deportiva.
El campeón del mundo lamentó que ciertos adultos intenten influir demasiado en los jóvenes futbolistas y terminen perjudicando su experiencia en lugar de ayudarlos a crecer.
El delantero también recordó sus comienzos en Rosario, Argentina, y el traslado a España cuando era apenas un niño para incorporarse al FC Barcelona, una decisión que marcó el inicio de una carrera histórica.
«Lo hice todo porque tenía un sueño», afirmó al recordar aquella etapa de su vida.
Messi destacó la educación recibida desde pequeño, especialmente la importancia del respeto hacia los compañeros y los rivales. En esa línea, insistió en que el desarrollo de un deportista no debe medirse exclusivamente por los títulos o las victorias.
«Hay que disfrutar del proceso y no quedarse solo con el resultado», explicó el argentino, quien subrayó que aprender de las derrotas es fundamental para progresar y comprender tanto el valor de ganar como el de perder.
Uno de los momentos destacados del encuentro llegó con la participación de Santi Cazorla, quien compartió escenario con el futbolista argentino.
Messi tuvo palabras de reconocimiento para el centrocampista español, de quien aseguró que siempre había escuchado grandes elogios por parte de sus compañeros del Barcelona, especialmente por su calidad humana.
Cazorla respondió con una anécdota de su etapa como futbolista profesional. Cuando se enfrentaba al Barcelona, recordó, muchas personas le decían por la calle que esperaban que Messi no jugara.
Sin embargo, su deseo era precisamente el contrario: quería medirse al argentino sobre el terreno de juego.
«Cuando uno sueña ser futbolista es para enfrentarse a jugadores así», afirmó el jugador asturiano, en una muestra de admiración hacia uno de los grandes referentes del fútbol mundial.
La convocatoria generó una enorme expectación. Las entradas para el evento se agotaron en apenas trece minutos, mientras que numerosos aficionados se congregaron en las inmediaciones del Palacio de los Deportes antes de la llegada del futbolista.
El encuentro se celebró en la víspera de la ceremonia de entrega del Premio Princesa de Asturias de los Deportes, un reconocimiento a la trayectoria de Messi y a su impacto en el fútbol internacional.
La visita a Oviedo permitió al argentino compartir su experiencia con las nuevas generaciones y transmitir una idea que acompañó su intervención durante toda la jornada: el fútbol no consiste únicamente en ganar, sino también en aprender, respetar y disfrutar del camino.
