MADRID.- El Real Madrid llevó a término la labor iniciada en Lisboa (victoria 1-0 en la ida) y con otro triunfo, por 2-1 ante el Benfica en su estadio Santiago Bernabéu, selló este miércoles su boleto a los octavos de final de la Liga de Campeones europea.
Fue con susto incluido, ya que las Águilas llegaron a igualar provisionalmente la eliminatoria al adelantarse en el 14' con un tanto de Rafa Silva, antes de que el francés Aurélien Tchouaméni (16') y el brasileño Vinicius Jr (80') dieran la vuelta al marcador.
El Benfica fue el club que envió al Real Madrid a este playoff al ganarle 4-2 en la última jornada de la fase regular, un resultado logrado en un final de infarto y que permitió a los lusos alcanzar igualmente esta eliminatoria, que hace las veces en la práctica de unos dieciseisavos de final.
El azar había emparejado a ambos equipos después de la octava y última jornada, y en la ida de este cruce se decidió todo con un tanto de Vinicius, que denunció en este partido insultos de carácter racista del argentino Gianluca Prestianni, suspendido provisionalmente para este choque de vuelta en la capital española.
Gianluca Prestianni
El jugador argentino Gianluca Prestianni, del Benfica, discute con el brasileño Vinicius (7), del Real Madrid, durante un partido de la Champions League, el 17 de febrero de 2026.
PATRICIA DE MELO MOREIRA / AFP
"La de hoy es una victoria para todos los que están contra el racismo", llegó a decir Tchouaméni este miércoles.
Gracias a esta nueva victoria, el Real Madrid estará en el sorteo del viernes, donde conocerá la identidad de su próximo adversario, que será el Manchester City inglés o bien otra formación de Lisboa, el Sporting.
La victoria y la clasificación consiguen también apagar el conato de incendio de los últimos días en la "Casa Blanca", después de la derrota 2-1 del sábado ante Osasuna, que le hizo ceder el liderato de la Liga española en favor de su gran enemigo histórico, el FC Barcelona.
Sin Mbappé
Otro motivo para el optimismo en el Real Madrid: el lauro de este miércoles llegó sin su gran estrella anotadora, el francés Kylian Mbappé, que por un "dolor persistente" en una rodilla en un entrenamiento fue declarado baja para este partido.
Mbappé, autor de 23 goles en la Liga española y 13 en la actual Champions, arrastra desde finales de 2025 una lesión en el ligamento externo de su rodilla izquierda y, según explicó el entrenador Álvaro Arbeloa, se decidió que parara un tiempo para su recuperación.
"No será cuestión de días", avanzó el técnico madridista, sin poder precisar el tiempo de ausencia.
"Siento mucha alegría por Vinicius, por ese gran gol que ha hecho hoy. Se lo merece, está en un gran momento de forma. Sin Mbappé, es todavía más importante", estimó el entrenador.
Esa "Mbappedependencia" del equipo preocupaba al público del Bernabéu y todavía más cuando el Benfica se adelantó en el 14', luego de que el arquero Thibaut Courtois hizo una parada ante un balón desviado por Raúl Asencio y el rechace fue para Silva, que empujó al fondo de la red de los locales.
El Benfica equilibraba así la eliminatoria, pero su ventaja duró muy poco, ya que Tchouaméni puso en el 16' el empate a uno, asistido con un pase hacia atrás del uruguayo Federico Valverde.
El Real Madrid llegó a adelantarse antes del descanso, en el 32', con un gol del turco Arda Güler, pero la revisión en el VAR decretó que había fuera de juego y lo anuló.
Asencio, evacuado en camilla
El pulso seguía muy abierto y el Benfica heló la sangre del público local cuando en el 38' el colombiano Richard Ríos tuvo una clara ocasión que salvó, con una mano providencial, Courtois.
En la segunda mitad, los portugueses siguieron dando sustos y Silva envió al larguero en el minuto 59'.
Los problemas se les acumulaban a los blancos, que en el 71' vieron cómo un choque entre dos de sus jugadores, Eduardo Camavinga y Asencio, terminaba con el segundo recibiendo un fuerte golpe y teniendo que ser sustituido y evacuado en camilla.
Y del susto, a la liberación: un pase al hueco de Valverde para Vinicius permitió al brasileño enviar un disparo con el interior que se convirtió en el 2-1, sentenciando el partido, igual que en la ida, y confirmándole como el gran protagonista de la eliminatoria.