LOS ÁNGELES.- Después de 13 derrotas consecutivas, los Pacers de Indiana levantaron la cabeza este jueves con un ajustado triunfo 114-112 en la cancha de los Hornets de Charlotte, que colaboraron con un último minuto catastrófico.
El duelo entre el Heat de Miami y los Bulls de Chicago previsto para el jueves en la "Ciudad de los Vientos" no pudo llevarse a cabo por problemas con la pista
LOS ÁNGELES.- Después de 13 derrotas consecutivas, los Pacers de Indiana levantaron la cabeza este jueves con un ajustado triunfo 114-112 en la cancha de los Hornets de Charlotte, que colaboraron con un último minuto catastrófico.
Estas son las principales escenas de una jornada de la NBA que registró la suspensión del choque entre los Bulls de Chicago y el Heat de Miami por las condiciones impracticables de la pista.
Esta reducida jornada de cuatro partidos registró la suspensión de uno de ellos, que debían hospedar los Bulls contra el Heat.
A pesar de sus esfuerzos, el equipo de mantenimiento del United Center no logró solventar la humedad que mostraba la pista y, casi dos horas después de la hora de inicio, el juego fue aplazado para una fecha aún por determinar.
El partido fue "pospuesto debido a la humedad en el suelo, que hace que la cancha sea impracticable", dijo la NBA en un comunicado.
"Salimos todos al campo y, casi de inmediato, nos dimos cuenta de que no se podía jugar", dijo el entrenador del Heat, Erik Spoelstra. "Los jugadores de ambos equipos se quejaban".
Aunque es poco habitual que se pospongan partidos de la NBA a causa de la pista, sí existen algunos precedentes, como el vivido en 2017 en la cancha de los Timberwolves en condiciones similares.
Los Pacers, vigentes subcampeones de la NBA, se presentaron en Charlotte cuando se cumplía exactamente un mes de su última victoria.
Desde aquel triunfo el 8 de diciembre ante Sacramento, Indiana empezó un pronunciado descenso hasta superar su anterior récord perdedor de 12 derrotas seguidas.
La espiral negativa de los Pacers, que sólo siete meses antes jugaron las Finales ante el Thunder, concluyó este jueves en un duelo de emocionante final en Charlotte, donde Pascal Siakam logró 30 puntos y 14 rebotes y el base suplente T.J. McConnell firmó 23 puntos y 8 asistencias.
Los Hornets desaprovecharon el ejercicio de redención de su estrella, LaMelo Ball, quien sorprendentemente fue relegado al banco por primera vez en seis años.
El base respondió a esta decisión con una furiosa primera mitad en la que anotó 22 puntos en sólo 13 minutos en pista, incluido un espectacular triple lanzado a una pierna sobre la bocina del primer cuarto.
Ball, que terminó con 33 puntos y 8 asistencias, redujo el ritmo en la segunda mitad, en la que el alero Brandon Miller (6 puntos) fue expulsado por dos faltas técnicas.
Con un tiro libre de Moussa Diabaté, Charlotte se adelantó 112-109 a falta de un minuto y medio y tuvo una posesión para sentenciar el partido, pero Ball se equivocó al intentar un alley-oop con el propio pívot francés.
McConnell anotó un tiro en suspensión y, tras otra canasta de Siakam que puso por delante a Indiana, robó la pelota cuando Charlotte servía de fondo a nueve segundos del final.
Este resultado permitió también que Rick Carlisle se convirtiera en el undécimo entrenador en llegar a 1.000 victorias en la NBA.
"Estoy muy feliz por nuestros jugadores. El último mes ha sido realmente muy difícil en muchos sentidos", declaró Carlisle.
Los Pacers, que compiten esta temporada sin su estrella, el lesionado Tyrese Haliburton, siguen en el fondo de la Conferencia Este con siete victorias y 31 derrotas.
FUENTE: AFP
