El jefe de Mercedes-AMG Petronas Formula One Team, Toto Wolff, restó importancia al choque y la tensión surgida entre sus pilotos, Kimi Antonelli y George Russell, tras el incidente protagonizado durante la carrera esprint del Gran Premio de Canadá.
Toto Wolff minimizó la tensión entre Kimi Antonelli y George Russell tras su choque en Canadá y permitió que ambos sigan luchando libremente por el liderato de la F1.
El jefe de Mercedes-AMG Petronas Formula One Team, Toto Wolff, restó importancia al choque y la tensión surgida entre sus pilotos, Kimi Antonelli y George Russell, tras el incidente protagonizado durante la carrera esprint del Gran Premio de Canadá.
La maniobra entre ambos pilotos provocó el enfado de Antonelli, actual líder del campeonato mundial, quien acusó a Russell de haber realizado una acción “desleal” y consideró que debía ser sancionado. Sin embargo, Wolff aseguró que la situación quedó aclarada después de varias conversaciones internas antes de la carrera principal en el circuito Gilles Villeneuve.
El directivo austríaco comparó el momento actual con las históricas rivalidades internas que Mercedes vivió entre Nico Rosberg y Lewis Hamilton durante las temporadas 2015 y 2016, aunque dejó claro que el equipo confía plenamente en la madurez de sus pilotos.
“Fue una buena lucha, como debe ser el deporte cuando hay una batalla dentro del equipo”, explicó Wolff, quien además aseguró que ambos corredores tienen libertad para competir con agresividad siempre que eviten el contacto en pista.
La tensión añade un ingrediente especial al Gran Premio de Canadá, donde Russell saldrá desde la pole position por tercera vez consecutiva en Montreal. El británico busca recortar los 18 puntos de diferencia que Antonelli mantiene en la clasificación general.
Por su parte, el joven talento italiano de apenas 19 años intentará conseguir su cuarta victoria consecutiva para ampliar aún más su ventaja al frente del campeonato y consolidarse como la gran revelación de la temporada 2026 en la Fórmula 1.
A pesar del choque del sábado, ambos pilotos intentaron rebajar públicamente la polémica al final de la jornada, aunque la rivalidad interna en Mercedes promete seguir siendo uno de los grandes focos de atención del campeonato.
