Por un momento, un par de décadas atrás, parecía que los SUV, los vehículos utilitarios deportivos, habían llegado para dominar el mercado. Y la verdad es que se apoderaron de una jugosa tajada, gracias a que traían una serie de conveniencias, como la versatilidad para transportar carga y pasajeros; la posición más alta del conductor, que mejora sustancialmente su visibilidad sobre la carretera, y un gran espacio interior que hacía mucho más cómodos los viajes largos en familia. Sin embargo, el precio a pagar a cambio de todo esto era muy alto, como consecuencia del desaforado consumo de combustible de sus motores, la mayoría de 8 cilindros, y en ocasiones en que los precios del petróleo llegaban a niveles verdaderamente preocupantes.

Es allí donde aparecen sus hermanos menores, los crossovers, que no son otra cosa que utilitarios deportivos que, a diferencia de los mayores, que vienen montados sobre plataformas de camiones ligeros tipo pick-up, estos vienen montados sobre plataformas de automóviles tipo sedanes medianos. Es así como, para poner un ejemplo, la Ford Expedition viene montada sobre la plataforma del F-150, mientras que la Honda Pilot comparte plataforma con el Accord.

Pero faltaba una pieza del rompecabezas, y era la de los utilitarios montados sobre plataformas de automóviles compactos, y cuando llegaron, vinieron dispuestos a romper con todos los esquemas. Están aquí desde hace menos de una década y en ese corto plazo se han convertido en el segmento de mayor crecimiento en toda la industria, al punto de que en lo que va corrido de este año, se han vendido más crossovers compactos que sedanes medianos. Estamos hablando de productos como el Hyundai Kona, el Chevrolet Trax, el Honda HR-V, el Toyota C-HR, el Jeep Renegade, el Ford Ecosport y el Mazda CX-3, entre otros.

Para jugar en esa selección llega también el completamente nuevo Nissan Kicks, que de alguna manera reemplaza al Juke. Se trata de un crossover compacto de cuatro puertas, equipado con un motor de 4 cilindros y 1.6 litros de desplazamiento, que genera 125 caballos de potencia y 115 libras pie de torsión, acoplado a una transmisión automática, continuamente variable. Teniendo en cuenta que el peso del vehículo es muy bajo, apenas 2.650 libras, esa planta motriz le da una agilidad muy especial, sin hacer del Kicks un auto muy rápido, pero si el vehículo ideal para las aventuras urbanas de hoy.

El Nissan Kicks es un vehículo inminentemente internacional. Debutó durante los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro en el verano del 2016, habiendo sido diseñado en el estudio de diseño de Nissan en Brasil, donde indudablemente obtuvo ese matiz tropical que lo caracteriza. Ese diseño inicial se perfeccionó en Nissan Design America, en san Diego, California, y de allí pasó al proceso de finalización ya en el Japón. Se fabrica en plantas de Nissan en Brasil, China, Malasia y México, y todas las unidades que se comercializan en Norteamérica vienen de la planta mexicana de Aguascalientes.

El precio del Nissan Kicks es sorprendentemente económico, comienza en los $18.965 dólares y el modelo que manejamos, un SR PT, con varios opcionales, entre ellos sistema de navegación, infoentretenimiento compatible con Android Auto y Apple CarPlay, y un fabuloso sistema de audio Bose, con 8 bocinas, llegó a los $22.630.

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