Fuera de California, a Tesla y su visionario director ejecutivo, Elon Musk, se les considera pioneros de la tecnología, con la misión de darle un vuelco al sector del automovilismo. Sin embargo, en Detroit, los fabricantes tradicionales de coches ven a Tesla como una empresa que está volando demasiado alto y que finalmente terminará cediendo a la fuerza de gravedad. Un ejecutivo de la industria que asistió al Salón del Automóvil de Detroit este año, resumió ese sentir con una frase: “La pregunta es: ¿Quién comprará Tesla?”

Tesla ni siquiera participó en el Salón del Automóvil de Detroit de este año, una actitud comprensible en una compañía que rechaza las tradiciones de la retrógrada industria automotriz. Sin embargo, pese a ello, se ha convertido en tema de debate pues los expertos de la industria dudan de que la empresa pueda resolver los problemas de fabricación que han afectado el lanzamiento de su primer coche “para todos los públicos”, el sedán Model 3. Tesla necesita desesperadamente la liquidez que ofrecerán las sólidas ventas del Model 3, pero la producción se ha paralizado debido a algunos problemas con las grandes baterías que alimentan el sistema eléctrico de Tesla, explicó yahoo finanzas.

“La frase que alguien usó para referirse a los cuidados de la salud se aplica a la perfección: ‘la producción es complicada’”, comentó Rebecca Lindland de Cox Automotive durante una conferencia de prensa en el Salón del Automóvil de

Durante sus 12 años de operaciones, Tesla nunca ha obtenido beneficios anuales. Los analistas encuestados por la compañía S&P Capital IQ esperan que la empresa asuma una pérdida de casi 1.500 millones de dólares en 2017, la mayor de su historia. Si Tesla sigue pasando por alto los objetivos de producción del Model 3, la crisis de liquidez podría agudizarse en 2018. Hace poco, Bloomberg advirtió que, si continúan los problemas de producción del Model 3, Tesla podría quedarse sin liquidez en agosto. De hecho, aunque la producción del Model 3 se recupere, Tesla, que tiene una participación en el mercado de más o menos medio punto porcentual, no tiene la escala que le permite a sus competidores distribuir los costos entre los millones de vehículos que venden cada año.

Parece que, al menos por el momento, a los inversores no les importa. Las acciones, que rondan los 336 dólares, están cerca de alcanzar niveles récords, lo que ha aumentado el valor de la compañía en el mercado a 57.000 millones de dólares, incluso más que el valor de Ford (F). Sin embargo, si es cierto que Tesla tiene problemas financieros y se confirma que el Model 3 no salvará a la compañía, las acciones podrían desplomarse.

Es difícil imaginar que otra compañía pueda comprar a Tesla por su precio actual. Pero si las acciones caen y el valor de Tesla disminuye, podría convertirse en un objetivo interesante. El propio Musk podría negociar un acuerdo, sobre todo si la bancarrota empieza a ser una posibilidad.

¿Posibles compradores?

Entonces, ¿quién podría estar interesado en comprar Tesla? Musk intentó venderle su empresa a Google en 2013, en un periodo en que la empresa estaba casi sin liquidez. Sin embargo, Tesla logró salvarse y el acuerdo fracasó. Desde entonces, Google Parent Alphabet (GOOGL) ha puesto en marcha una empresa llamada Waymo que desarrolla tecnología para la conducción autónoma, así como otros softwares con el fin de vendérselos a los fabricantes de coches. Waymo no fabrica coches, por lo que podría interesarle incluir a Tesla en la familia.

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