MIAMI.- Los beneficiarios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) en Florida dejarán de adquirir refrescos, bebidas energéticas, dulces y postres ultraprocesados de larga duración con sus cupones a partir del próximo 20 de abril, según confirmó el Departamento de Niños y Familias del estado (DCF), agencia que administra el programa.
La medida, aprobada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) en agosto a solicitud del gobernador Ron DeSantis, se aplicará de forma automática en las cajas registradoras de los comercios autorizados y busca, según las autoridades estatales, alinear el uso de los fondos públicos con los objetivos nutricionales del programa federal de asistencia alimentaria.
Qué productos quedan fuera de la cobertura
La exclusión alcanza a cuatro categorías definidas por la normativa estatal. En el apartado de refrescos quedan comprendidas las bebidas gaseosas endulzadas con azúcar o edulcorantes artificiales, tanto las versiones regulares como las dietéticas y las etiquetadas como «cero azúcar», entre ellas marcas como Coca-Cola, Pepsi, Sprite, Dr Pepper, 7UP y Canada Dry, además de sus equivalentes de marca blanca.
Las bebidas energéticas se definen como aquellas que contienen 65 miligramos o más de cafeína por cada ocho onzas y que se comercializan como estimulantes, lo que incluye productos como Monster, Red Bull, Celsius, 5-Hour Energy y C4 Energy.
La categoría de dulces abarca los productos elaborados con azúcar o edulcorantes artificiales combinados con chocolate, frutas, frutos secos, caramelo, gomitas o golosinas duras presentadas en barras, gotas o piezas.
Las mezclas de frutos secos que contengan dulces también quedan excluidas. Por último, los postres ultraprocesados de larga duración se definen como productos envasados, listos para consumir, que no requieren preparación adicional y que están elaborados fundamentalmente con sustancias modificadas químicamente y aditivos destinados a mejorar sabor, textura o durabilidad.
Quedan autorizadas, en cambio, las bebidas deportivas como Gatorade y Powerade, las aguas con gas sin sabor o con sabores naturales —LaCroix, Waterloo, Polar o Bubly—, y los líquidos que contengan más del cincuenta por ciento de zumo o menos de cinco gramos de azúcar añadido por porción.
El café, el té y sus derivados tampoco se consideran bebidas energéticas. Los panificados recién horneados, las barras de granola, los strudels para tostadora, las galletas tipo BelVita y los productos Pop-Tarts pueden seguir comprándose con los cupones, aunque contengan edulcorantes o chocolate.
Argumentos del Gobierno estatal
El DCF justificó la reforma como un mecanismo para reorientar el gasto del programa hacia productos de mayor valor nutricional. «Florida realizó este cambio para alinear mejor el SNAP con su propósito original: brindar a los hogares de bajos ingresos acceso a una dieta más nutritiva que ayude a aliviar el hambre y combatir la desnutrición», señaló la agencia en el portal oficial Healthy SNAP Florida, habilitado para informar a beneficiarios y comerciantes sobre el alcance de la medida.
El gobernador DeSantis defendió la iniciativa en los mismos términos cuando solicitó la autorización federal. «En Florida, nos aseguramos de que SNAP respalde opciones nutritivas que ayuden a las familias a prosperar, no productos poco saludables que conducen a problemas de salud a largo plazo», afirmó el mandatario republicano en un comunicado. DeSantis añadió posteriormente que «no solo estamos dando comida a la gente, estamos ayudándoles a llevar vidas más saludables».
La secretaria del DCF, Taylor Hatch, supervisa la implementación del programa, que atiende a aproximadamente 2,9 millones de residentes en el estado, según cifras del USDA. Los importes mensuales asignados a cada hogar no se verán modificados por la reforma, y los beneficiarios podrán continuar utilizando sus tarjetas en los mismos establecimientos autorizados. El sistema de punto de venta bloqueará automáticamente los productos excluidos al momento del pago, y los comercios recibirán folletos informativos para identificar los artículos no elegibles.
Una política federal que avanza por estados
La restricción en Florida se inscribe en un movimiento más amplio impulsado por la administración del presidente Donald Trump y enmarcado en la iniciativa «Make America Healthy Again», liderada por el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr.
El USDA ha concedido exenciones similares, conocidas como SNAP Food Restriction Waivers, a una veintena de estados. Junto con Florida, figuran Arkansas, Colorado, Hawái, Idaho, Indiana, Iowa, Kansas, Luisiana, Misuri, Nebraska, Nevada, Dakota del Norte, Ohio, Oklahoma, Carolina del Sur, Tennessee, Texas, Utah, Virginia, Virginia Occidental y Wyoming.
La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, defendió el enfoque al otorgar las primeras exenciones. «Desempeñamos un papel clave en el apoyo a los estadounidenses que atraviesan momentos difíciles, y ese compromiso no cambia», manifestó Rollins en un comunicado oficial.
Voces críticas y preocupaciones
La reforma ha encontrado resistencia entre organizaciones de defensa de los derechos de los hogares de bajos ingresos y entre expertos académicos. Cindy Huddleston, del Florida Policy Institute, una organización no partidista, calificó la exención de «inquietante».
«Los estudios sugieren que los beneficiarios de SNAP gastan su asistencia alimentaria de la misma forma que cualquier otro consumidor en los supermercados, y resulta intrusivo meterse en el carro de la compra de alguien», afirmó durante un seminario web celebrado el año pasado.
Huddleston advirtió además sobre la realidad económica de los hogares receptores. «En algún momento del mes, las personas terminan teniendo que concentrarse en alimentos que llenen a sus hijos y eviten que pasen hambre, porque eso es algo muy importante para la familia», señaló la especialista.
Los beneficiarios recibirán actualizaciones sobre el nuevo esquema a través del portal MyACCESS, mediante mensajes de texto y con materiales impresos distribuidos por la agencia estatal.