martes 30  de  junio 2026
MÚSICA

Lena Burke: "'Veo Veo' nació de esa sensación de no pertenecer completamente a un lugar"

La cantautora cubana presenta este tema profundamente personal inspirado en la experiencia del exilio, la memoria familiar y la figura de su abuela paterna, Borja

MIAMI.- La música de Lena Burke siempre ha estado marcada por las emociones, pero en “Veo Veo” la cantante y compositora abre una de las páginas más íntimas de su vida. La canción nace de la experiencia de emigrar, de la sensación de vivir entre dos mundos y del peso emocional que cargan quienes un día dejaron su país.

Inspirada también en la historia de su abuela paterna, Borja, la obra se convierte en un homenaje a la familia, a la memoria y a los millones de inmigrantes que conservan en una maleta los recuerdos más valiosos de su vida.

En entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS Lena Burke habla sobre el origen del tema, la nostalgia por Cuba, el legado de sus abuelos y el deseo de que esta canción acompañe a quienes comparten esa misma travesía.

- En esta ocasión regresas con Veo Veo, una canción inspirada en tu experiencia como inmigrante y en la historia de tu abuela paterna. ¿Cómo nace esta obra?

Nace de ese sentimiento que creo que todos los que hemos emigrado tenemos en algún momento: esa dualidad de sentimientos, ese sentido de no pertenecer completamente. No estamos allá, pero tampoco somos completamente de aquí. Es una penita que nunca se nos va. En mi caso, esa melancolía la escribo en canciones.

Mi abuelita paterna, que casi nadie conoce porque siempre hablo de mi abuela Elena, estaba enferma en el hospital cuando viajé a México para escribir canciones para este disco. Allí me reuní con dos compositoras maravillosas: Mónica Vélez, de México, y Coby Quintana, de República Dominicana.

La cantautora cubana posa rodeada de fotografías y recuerdos familiares durante la sesión promocional de su nuevo sencillo.

La cantautora cubana posa rodeada de fotografías y recuerdos familiares durante la sesión promocional de su nuevo sencillo.

Recuerdo que Mónica me preguntó: “¿De qué quieres escribir hoy?”. Le respondí que quería expresar precisamente esa necesidad de contar cómo vivimos quienes cargamos con esa dualidad: sentirnos profundamente agradecidos con este gran país, que después de 30 años llamo mi hogar, pero sin dejar de extrañar la tierra donde nacimos. Uno siempre necesita su tierra.

Ese viaje que hacemos todos los inmigrantes, en mi caso, como exiliada cubana que salió siendo adolescente, comienza con una maleta. ¿Y qué cabe realmente en esa maleta? Vacíos, recuerdos, los seres queridos, un rosario que me regaló mi abuela, una fotografía familiar… Al final, esas son las cosas verdaderamente importantes, porque lo material deja de tener valor.

También descubrí que cuando alguien fallece ocurre algo parecido. Toda una vida termina cabiendo en una maleta. Lo verdaderamente importante siempre cabe ahí.

Tuve la dicha de cantarle esta canción a mi abuela cuando ya estaba viviendo sus últimos momentos en el hospital. Se la canté al oído hasta que partió. Por eso, “Veo Veo” también es mi homenaje a Borja, una mujer extraordinaria que ayudó a criarme y dejó una huella inmensa en mi vida.

- ¿Qué sentiste cuando comprendiste que esta canción ya no te pertenecía únicamente a ti, sino también a millones de cubanos que han vivido el exilio?

Esta historia no es solo mía. Es una historia que les pertenece a muchísimos cubanos que han tenido que partir, pero también a personas de Venezuela, Nicaragua, México, Perú, Argentina.

Hace poco una persona de Argentina me escribió para decirme que había llorado al escuchar la canción porque también hablaba de su historia.

Cada inmigrante vive una experiencia distinta. En el caso de nosotros, los cubanos, muchos salimos buscando libertad, libertad de expresión y la posibilidad de construir una vida mejor.

Nuestros padres y nuestros abuelos hicieron enormes sacrificios por nosotros. Muchos salieron primero y después fueron reuniendo poco a poco a toda la familia hasta lograr ese esperado reencuentro.

Mi mayor deseo es que “Veo Veo” toque el corazón de todas esas personas, porque creo que mucha gente puede verse reflejada en esta canción.

Con una maleta como símbolo del viaje y el desarraigo, la artista refleja en esta imagen el universo narrativo que da vida a la grabación.

Con una maleta como símbolo del viaje y el desarraigo, la artista refleja en esta imagen el universo narrativo que da vida a la grabación.

La maleta de los recuerdos

- La canción habla de maletas llenas de recuerdos, sueños y también de vacíos. Después de tantos años fuera de Cuba, ¿qué sigue ocupando el mayor espacio en la maleta de Lena Burke?

Los afectos familiares. Las raíces. Lo que significa llevar siempre en alto el nombre de tu familia, los valores con los que creciste, honrar a tus padres y a tus abuelos. Eso siempre ocupa el primer lugar. No existe logro profesional que sea más importante que ellos.

Mi abuela, por ejemplo, guardaba en una cajita todos mis reportes de prensa, entrevistas y revistas. Eran tesoros para ella. Escuchaba toda la radio y nunca se perdía una entrevista mía. Vivía muy orgullosa de todo lo que hacía.

Ella siempre quiso ser actriz cuando era joven, pero no la dejaron. Quizá por eso disfrutaba tanto verme cumplir ese sueño. Además, tenía muchísimo criterio. Me decía qué vestido me quedaba mejor, qué peinado prefería… siempre estaba pendiente de cada detalle.

Al final, cuando uno parte de este mundo, todo vuelve a caber en una maleta. ¿Y qué queda? Los recuerdos de la infancia, los momentos felices, la familia, el bautizo, el rosario, la fe… Eso es lo verdaderamente importante. Esos recuerdos bonitos son los que permanecen para siempre.

- Muchos cubanos dicen que con el tiempo se aprende a vivir lejos del país, pero nunca se deja de estar dividido entre dos mundos. ¿Todavía te identificas con ese sentimiento?

Definitivamente. Esta canción es precisamente una catarsis de todo eso. Cuando uno sale muy joven de su país quiere vivir, descubrir el mundo, construir una nueva vida. En esos primeros años quizás no piensas constantemente en todo lo que dejaste atrás, aunque el dolor siempre está presente.

Pero con el paso del tiempo esa nostalgia empieza a llenar todos los espacios. En nuestro caso, además, existe el dolor de no poder regresar libremente ni cantar nuestra música en nuestra tierra. Con la madurez uno comienza a mirar hacia atrás y entiende qué es lo que realmente le falta. Y lo que falta es ese calor de la tierra donde naciste. Esa sensación nunca desaparece.

La infancia que permanece

- El título de la canción rescata un juego de tu infancia. ¿Qué recuerdos de aquella niña que creció en La Habana siguen vivos hoy en la mujer y la artista que eres?

Imagínate. Yo era de esas niñas y adolescentes que se sentaban con sus dos mejores amigos en el Malecón a jugar “Veo, veo…”. Ahí empezábamos a imaginar qué estaba viendo el otro, a inventar historias, a escribir canciones y a soñar con cómo sería el futuro. Para mí, el Malecón tiene un significado muy especial. Por eso hay una frase en la canción que dice: “Mi Malecón sigue esperando y yo aún no vuelvo”.

También está el mar. Nunca se olvida el olor del mar de Cuba. He escrito sobre eso en varias canciones porque es una sensación que permanece para siempre.

Para visitar a mi abuela Borja tenía que cruzar la bahía en la lanchita de Regla, porque ella vivía allí. Recuerdo perfectamente la iglesia de la Virgen de Regla, el trayecto y todo ese paisaje que forma parte de mi memoria.

Por eso también la canción dice:

“Puede que el mar me muestre algún camino para regresar.”

Todos esos recuerdos viven dentro de mí. Quizás uno no piensa en ellos todos los días, pero cuando me siento a escribir canciones aparecen solos. Salen desde un lugar muy profundo.

Una canción para todos los inmigrantes

- ¿Crees que esta canción puede trascender la experiencia cubana y convertirse en un himno para cualquier inmigrante?

Yo espero que sí. Espero que sea un bálsamo para toda esa gente que está buscando paz.

He recibido mensajes muy bonitos de personas que no son cubanas. Hace poco alguien de Argentina me escribió diciéndome que llevaba 35 años fuera de su país y que la canción le había sacado las lágrimas.

Otro día un venezolano comenzó a llorar frente a mí y me dijo: “Tu Habana es mi Caracas.” Esa frase me llegó profundamente. Creo que cualquiera que extrañe su tierra puede sentirse identificado con esta canción. Nosotros, los cubanos, tenemos nuestra propia historia, pero cada persona puede cambiar “La Habana” por la ciudad donde nació y sentir exactamente lo mismo.

Al final, es la historia de mucha gente que salió con una maleta llena de sueños e ilusiones y tuvo que empezar desde cero, trabajar en cosas muy distintas a las que había estudiado y reconstruir su vida.

Muchos padres y abuelos dejaron de ver durante años a sus hijos para poder traerlos después. Ese también fue el caso de mi familia. Mi mamá salió primero y luego fuimos reuniéndonos poco a poco con ella. Hay muchísimas historias que se entrelazan en esta canción.

Por eso siento que “Veo Veo” puede convertirse en un himno para cualquiera que alguna vez haya sentido que no pertenece completamente ni a un lugar ni al otro y, al mismo tiempo, pertenece a ambos.

- ¿Qué significa para ti recibir esos mensajes de personas que sienten que tu canción cuenta también su propia historia?

No puedo estar más agradecida con la vida, con Dios y con el universo.

Siempre he pensado que la música tiene ese propósito: llegar a la gente, unir corazones y devolverle esperanza a quien, quizás, la ha perdido. Si una canción logra darle fuerza a alguien para seguir adelante, entonces ya cumplió su misión. Por eso siento que este es el trabajo más honesto que he hecho hasta ahora. Este disco es una verdadera catarsis. Es un viaje de adentro hacia afuera.

Además, me llena de orgullo porque soy la productora del álbum junto a Carlos Álvarez. Hemos formado una mancuerna maravillosa después de tantos años trabajando juntos. Él es un productor, ingeniero de mezcla y músico multipremiado.

Creo que este proyecto muestra una Lena mucho más transparente. Me he quitado muchas capas. Ha sido una terapia para reencontrarme conmigo misma. También estoy viviendo una etapa completamente distinta de mi carrera. Hoy soy una artista independiente. Tengo mi propia disquera, mi propio publishing y todo ha cambiado. La industria musical ya no es la misma y eso me ha obligado a asumir nuevos retos. Todo ese crecimiento también está reflejado en este disco.

Escribir desde la esperanza

- La nostalgia suele estar muy presente en la música de quienes han vivido el exilio. ¿Cómo logras convertir ese dolor en un mensaje esperanzador y no quedarte atrapada en la tristeza?

Cada artista tiene la libertad de expresarse como lo siente. Yo, personalmente, no creo que desde el odio, las malas palabras o el deseo de venganza se construya algo positivo. Prefiero escribir desde la nostalgia, pero también desde la belleza de lo vivido. Desde esa infancia, esa adolescencia y esos recuerdos que me regalaron mis padres y mis abuelos.

Creo que debemos honrar a quienes estuvieron antes que nosotros. Ellos también tuvieron sus propias historias, sus luchas y sus sacrificios. En muchos casos dejaron su país para que nosotros pudiéramos tener un futuro mejor.

Yo escribo desde ese lugar. Desde el amor. Desde la memoria. Desde el deseo de recordar quiénes somos y de dónde venimos. Cuando el mensaje nace desde el alma también logra conectar con personas de otras nacionalidades que han vivido experiencias similares. Y eso es, precisamente, lo más hermoso que está ocurriendo con Veo Veo.

Lena con sus abuelos paternos Reí y Borja.

Lena con sus abuelos paternos Reí y Borja.

El homenaje más íntimo

- Si tu abuela Borja pudiera ver hoy la reacción que está generando Veo Veo, ¿qué crees que te diría?

Mi abuela ya la escuchó. Cuando estaba partiendo, antes de ese último momento, se la canté al oído entre lágrimas. Y ahora tengo la fe de que también la sigue escuchando y sabe todo lo que está ocurriendo con esta canción. Creo que debe estar muy feliz. Ella fue una persona fundamental en mi formación, tanto como ser humano como mujer.

Era una gran admiradora de Olga Guillot, y tuve la dicha de interpretar algunas de sus canciones en la obra En la vida de amores, que presentamos en el Colony Theatre. También estaba muy orgullosa de verme actuar. Por eso siento que hoy estaría feliz de que la gente conozca su historia y vea sus fotografías.

Durante muchos años nadie conoció a Borja. Ahora, de alguna manera, ella también forma parte de esta canción. Y eso me hace muy feliz.

El sueño de volver

- Cuba atraviesa una de las crisis más profundas de su historia. ¿Qué mensaje les envías a los cubanos que permanecen en la isla y que escucharán Veo Veo?

Que no dejen de soñar con un futuro mejor. Que no dejen de luchar por sus derechos, por la libertad de expresión y por aquello en lo que creen. Al final, eso es lo que nos define como seres humanos y también como patriotas. Creo profundamente que todos debemos luchar por la libertad. La libertad es un derecho natural de cada persona.

Desde aquí tratamos de apoyar de la manera que podemos. En mi caso, lo hago a través de la música. Quizás quisiera hacer mucho más, pero esta es la herramienta que tengo. Ojalá esta canción pueda convertirse también en un himno de esperanza. Y deseo, de todo corazón, que muy pronto podamos ver una Cuba libre y que algún día pueda cantar nuevamente en mi tierra.

Lena Burke junto al productor José Gaviria en el estudio mientras afinan los detalles de su más reciente producción.

Lena Burke junto al productor José Gaviria en el estudio mientras afinan los detalles de su más reciente producción.

La herida que aún permanece abierta

- Has construido una carrera reconocida internacionalmente y has recibido importantes premios. Sin embargo, ¿queda alguna herida del exilio que todavía no haya logrado sanar?

Sí. Creo que un poco tiene que ver con lo que te decía antes. Me falta cantar en mi tierra. Me falta poner mi piano frente al Malecón y cantar mis canciones, esas que escribo sola, encerrada en un cuarto, desde el alma. Esa herida todavía me acompaña. A veces me duele pensar que muchas personas conocen mis canciones, pero no saben que soy cubana. Hay quienes me preguntan si soy mexicana, española o de otro país. Afortunadamente, mucha gente sí conoce mi historia y mi música, y estoy muy agradecida por eso. Pero todavía quedan muchos cubanos que no saben quién es Lena Burke. Espero que “Veo Veo” también llegue hasta ellos y les permita descubrir mi música. Ser profeta en mi tierra sigue siendo un sueño pendiente.

Una canción para abrazar a quienes están lejos de casa

- Cuando alguien escuche Veo Veo por primera vez, ¿qué te gustaría que sintiera? ¿Nostalgia, orgullo, esperanza o la certeza de que no está solo?

Un poquito de todo. Pero, sobre todo, esperanza. Me gustaría que quien escuche esta canción sienta que no está solo. Que recuerde que unidos siempre somos más fuertes. Que el amor es un lenguaje universal. Y que la música también lo es. Si esta canción logra transmitir esperanza, ilusión y el deseo de seguir adelante, entonces habrá cumplido su propósito. Ese sería el regalo más grande que podría recibir como compositora.

- Veo Veo ya está disponible en todas las plataformas digitales. ¿Qué viene ahora para Lena Burke?

Sí, ya pueden encontrarla en todas las plataformas digitales. Y muy pronto también llegará una versión en bachata, que me hace muchísima ilusión compartir con el público. Estoy viviendo una etapa muy especial. Como artista independiente estoy descubriendo nuevas maneras de crear, producir y compartir mi música. Y espero seguir llevando estas canciones a todos los lugares donde haya alguien dispuesto a escuchar una historia que, aunque nació de mi vida, pertenece también a millones de personas.

Más que una canción, Veo Veo termina convirtiéndose en una carta abierta a quienes un día hicieron una maleta para comenzar de nuevo lejos de casa. En ella, Lena Burke no solo comparte una historia profundamente personal marcada por la memoria de su abuela Borja y la nostalgia por Cuba, sino que también pone voz a millones de inmigrantes que, sin importar el país donde nacieron, siguen llevando consigo el peso de los recuerdos, la esperanza del reencuentro y el deseo de no olvidar jamás sus raíces.

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar