MADRID.– Un informe de la Policía española pone en entredicho la actuación de Marruecos durante la entrada masiva de migrantes a Ceuta y alimenta las críticas contra el Gobierno de Pedro Sánchez, señalado por la oposición por no haber respondido con anticipación a una crisis que terminó desbordando a la ciudad autónoma.
El documento policial describe como “total permisividad” la respuesta de las fuerzas marroquíes durante los días 30 y 31 de julio y afirma que no hubo una actuación seria para contener o dispersar a las miles de personas que se dirigieron hacia la frontera española. El informe también apunta a un despliegue policial inferior al habitual.
La dimensión de la crisis convirtió a Ceuta en el epicentro de una fuerte controversia migratoria y política. Miles de personas ingresaron desde Marruecos por vía terrestre o marítima, en una operación que dejó decenas de fallecidos y que obligó a las autoridades españolas a desplegar recursos extraordinarios.
Un mes después, la situación continúa sin resolverse completamente. Migrantes permanecen en calles y playas, mientras el Gobierno español instala campamentos con el objetivo de proporcionar alojamiento a quienes siguen en el territorio. Las autoridades centrales y locales mantienen además discrepancias sobre el número de personas que continúan en Ceuta.
La invasión de inmigrantes de dos días en Ceuta levantó una crisis y ola de ctíticas e interrogantes
AFP
Malestar en las calles
La emergencia migratoria provocó un creciente malestar entre sectores de la población ceutí. Miles de personas marcharon por el centro histórico de la ciudad durante el Día de Ceuta con banderas españolas y consignas que reclamaban la expulsión de los migrantes.
La tensión también derivó en episodios violentos, incluidos enfrentamientos entre migrantes y fuerzas de seguridad, así como choques entre policías y manifestantes contrarios a la permanencia de los recién llegados.
Sin embargo, organizaciones locales continúan prestando asistencia humanitaria. Asociaciones y voluntarios distribuyen alimentos, mantas y otros suministros a personas que permanecen en situación de vulnerabilidad.
Manifestantes sostienen banderas de España durante una protesta frente al Parlamento español en Madrid, el 2 de septiembre de 2026, un mes después de la llegada masiva de migrantes a Ceuta.
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La oposición apunta a Sánchez
La crisis abrió un nuevo frente político para el presidente del Gobierno español. El Partido Popular y Vox coinciden en reclamar una mayor intervención de la Unión Europea y el retorno de los migrantes que permanecen irregularmente en Ceuta.
Dolors Montserrat, portavoz del PP Europeo, afirmó que Sánchez conocía previamente el riesgo de una entrada masiva a través de informes de la Policía Nacional y del CNI y lo acusó de no haber actuado para impedirla.
“Abandonaron a su suerte a Ceuta”, denunció Montserrat, quien reclamó la dimisión del presidente del Gobierno y la convocatoria de elecciones generales. También sostuvo que la Comisión Europea conoce el informe que atribuye a las fuerzas de seguridad marroquíes un papel determinante en la entrada masiva.
Vox pide sanciones contra Marruecos
Vox fue más allá y calificó la crisis de “acto de guerra híbrida”. Jorge Buxadé acusó a Rabat de haber promovido y “orquestado” la entrada masiva con el propósito de atacar la integridad territorial española.
El eurodiputado pidió a la Comisión Europea suspender el Acuerdo Euromediterráneo entre la UE y Marruecos, paralizar pagos europeos pendientes y adoptar sanciones contra Rabat. También reclamó restricciones a la concesión de visados y nuevos permisos de residencia o trabajo para ciudadanos marroquíes.
Mientras las acusaciones cruzan las fronteras de España y llegan a las instituciones europeas, Ceuta continúa enfrentando las consecuencias de una crisis que expuso la vulnerabilidad de la frontera sur de la Unión Europea y abrió un fuerte debate sobre la política migratoria y la gestión del Gobierno de Sánchez.
FUENTE: Con información de AFP/Europa Press