BRUSELAS.- La Unión Europea acordó este lunes ampliar sus sanciones contra Rusia con la inclusión de 34 personas físicas y 47 entidades en su lista de medidas restrictivas. Se trata de un nuevo paquete dirigido contra empresas vinculadas al complejo militar ruso, la flota fantasma utilizada para sortear las sanciones occidentales y responsables de la persecución, envenenamiento y muerte del opositor ruso Alexei Navalni.
"Hoy aprobamos un nuevo paquete de sanciones para presionar aún más a Rusia a fin de que ponga fin a la guerra. Estas medidas atacan el corazón del complejo militar-industrial ruso, su flota secreta y las redes que alimentan los ataques híbridos de Moscú contra Europa", indicó en declaraciones remitidas en el escrito la Alta Representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas.
Según explicó la jefa de la diplomacia europea, estas nuevas sanciones se aprobaron mientras se trabaja de manera paralela en el vigésimo primer paquete de sanciones. Defendió que cada medida restrictiva que se aprueba "reduce el margen de maniobra de Rusia", que por ahora han contado "entre 1 y 1,3 billones de euros".
Las nuevas sanciones afectan a siete personas y 21 entidades que apoyan el complejo militar-industrial ruso y a sus facilitadores en terceros países, entre ellos fabricantes y proveedores de drones y otro equipamiento militar destinado a las Fuerzas Armadas de Rusia destinado a la invasión de Ucrania.
Dentro de las entidades sancionadas se encuentran Lavochkin (vinculada a Roscosmos), LLC Rustakt, LLC ASFPV', LLC IONOS; las empresas chinas Shenzhen Minghuaxin y Xinxiang Richful Lubricant Additive Company, así como ERA Military Innovation Technopolis y la Fundación para Estudios Avanzados, ambas creadas por el Gobierno ruso para desarrollar sistemas no tripulados con fines militares.
El paquete incluye sanciones a dos personas (Tahir Garayev y Konstantin Rogach) y 24 entidades vinculadas al transporte y exportación de crudo y derivados del petróleo ruso, incluida la flota paralela que elude las sanciones de la UE. Entre los listados de sanciones figuran Lukoil-Siberia Occidental y empresas con sede en Rusia, Liberia, Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Azerbaiyán y Hong Kong.
Envenenamiento y muerte de Navalni
Los Estados de la UE, además, sancionaron a una entidad y 15 personas, jueces, fiscales, agentes del Servicio Federal de Seguridad y personal médico, por su papel en la persecución, envenenamiento y muerte de Alexei Navalni.
Las restricciones alcanzaron a IPJSC NTK, empresa que colaboró con el Departamento de Tecnologías de la Información de Moscú en un sistema de reconocimiento facial usado para vigilar y detener a periodistas independientes, opositores y manifestantes pacíficos vinculados a Navalni y contrarios a la guerra contra Ucrania.
Fueron incluidos 10 personas y una entidad por actividades de manipulación e injerencia informativa. Entre los sancionados destacan los propagandistas Anatoli Kuzichev, Kirill Fedorov, Roman Antonovski y Maria Volkonskaya (redactora jefe de Krymskaya Gazeta), responsables de desinformación que justifican la guerra rusa contra Ucrania y deshumanizan a los ucranianos. También se incluye a la influencer Alexandra Jost, al obispo ortodoxo Georgiy Shevkunov, y a la Fundación Presidencial para Iniciativas Culturales, creada por decreto de Putin.
Por último, fueron renovadas las medidas restrictivas introducidas por la Unión Europea en respuesta a la anexión de Crimea y la ciudad de Sebastopol por parte de Rusia, prorrogando las sanciones hasta el 23 de junio de 2027.
Congelación de activos
Las medidas restrictivas implican la congelación de todos los activos que las personas y entidades designadas posean en territorio de la Unión Europea, así como la prohibición de viajar a los Estados miembro. Queda vetado proporcionar a los sancionados fondos o recursos económicos de cualquier tipo, ya sea de forma directa o indirecta.
Según explicaron los 27 en un comunicado, estas medidas limitarán el complejo militar-industrial ruso, reducirán los ingresos energéticos de Rusia al atacar su ecosistema de flotas fantasma, desbaratarán las amenazas híbridas y la difusión de la propaganda, y expondrán la "represión sistemática" y las violaciones de los Derechos Humanos en Rusia, así como el reiterado desprecio del país por la Convención sobre Armas Químicas.
FUENTE: Con información de Europa Press