La seguridad no se sustenta con prejuicios
Son precisamente a esos principios que los estadounidenses deben apelar ante la propuesta de pretender analizar los rasgos físicos o afiliación religiosa para decidir quién entra o no al país. Además de desafiar la enmienda 14 de la Constitución, que defiende el derecho de cualquier persona, sin importar su raza o estatus migratorio, a la protección por parte de los estados de la nación, esta iniciativa parece someter al país a la idea de institucionalizar el racismo, algo que muchos pudieran argumentar que ya ocurre, a pesar de que el primer mandatario es un afroamericano