La famosa ciudad de Nueva York, la apodada “Gran Manzana”, fue el centro de mayor resonancia internacional esta semana, a raíz de la celebración de las sesiones ordinarias de la Asamblea General de la ONU, de expresión solidaria y de grandes decisiones históricas en relación con la grave crisis humanitaria que sufre nuestra querida Venezuela.

Desde el primer día de apertura de las sesiones, las intervenciones marcadas de los presidentes de países latinoamericanos y aliados, Argentina, Panamá, Ecuador, Perú, Colombia, Chile, Canadá, Paraguay, entre otros, en una estrategia bien acertada, pronunciaron sus discursos en una sola línea de coherencia política: denunciar la narco dictadura madurista y promover una ayuda humanitaria al pueblo venezolano.

Estas posturas abrieron y promovieron mayor expectativa en el discurso a pronunciar por el presidente Donald Trump, quien, siguiendo la misma orientación de los anteriores, reafirmo el ferviente respaldo de su país a una solución práctica, sin descartar ningunas de las opciones que están en la mesa, para lograr un cambio democrático en Venezuela, y proteger al sacrificado pueblo venezolano.

Por supuesto, la presencia fue total en el auditórium de la ONU, de jefes de estados, gobiernos, periodistas y en las calles las manifestaciones públicas de respaldo, con la presencia de hermanos latinoamericanos especialmente de Cuba, Nicaragua, Colombia y Venezuela. La estrategia funcionó adecuadamente, pues las intervenciones de otras dictaduras, como la cubana, no tuvieron ningún efecto mayor y mucho menos la de Maduro ante un vacío y desolado auditórium, un pobre espectáculo y una muestra más de su fracaso y rechazo mundial.

Antes del inicio de las sesiones ordinarias en la ONU, el Gobierno de Estados Unidos anunció las nuevas medidas de sanción económica contra la “primera dama” Cilia Flores, y del grupo íntimo, como Delcy Eloina Rodríguez Gómez, Jorge Rodríguez, y Vladimir Padrino, todos ellos del círculo más cercano al dictador.

Luego un calificado grupo de senadores bipartidistas, liderado por los solidarios senadores Bob Menéndez (demócrata) y Marco Rubio (republicano), incluyendo a los parlamentarios demócratas Bill Nelson, Dick Durbin, Ben Cardín, y los republicanos John Cornyn y David Purdue, presentaron oficialmente un proyecto titulado: “Ley de Ayuda Humanitaria Reconstrucción y Estado de Derecho en Venezuela”, que tiene como objetivo aumentar la “presión política, económica y diplomática” contra la dictadura castro comunista.

¡Diplomacia en acción por la democracia y la libertad!

Otro iniciativa importante e histórica, por vez primera en América Latina, ha sido el documento ante la Corte Penal Internacional, CPI, firmada por los jefes de estado de Colombia, Argentina, Chile, Paraguay, Perú y Canadá, solicitando la apertura de una investigación al régimen de Maduro, por sus reiteradas violaciones a los DDHH y por haber cometidos reiterados crímenes de “lesa humanidad” contra el pueblo venezolano, desde el 12 de febrero de 2014, a la fecha. La cual ya fue aceptada oficialmente por la fiscal Fatuo Bensouda.

Aprobación en el seno del Consejo de DDHH de la ONU, con un amplio respaldo de 93 votos, contra 17 abstenciones y 7 votos en contra, de una resolución en favor de proporcionar la necesaria ayuda humanitaria a Venezuela e investigar las violaciones de DDHH. Otro hecho histórico sin precedentes en este continente.

Es importante destacar la reunión de trabajo privada, sostenida entre el presidente Donald Trump y su homólogo colombiano Iván Duque, donde el inepto e iluso “canciller” de la dictadura, pretendió colarse sin permiso previo. Tuvo una feliz conclusión de apoyo solidario a la causa de la libertad y la ayuda humanitaria a los refugiados venezolanos en Colombia. A su salida, interrogado por los periodistas sobre las opciones contra la dictadura de Maduro, Trump dijo: “Todas las opciones están siendo consideradas en la mesa, desde las duras hasta la más duras y usted me entiende cuando a ello me refiero”. ¡Mas claro no canta un gallo!

El vicepresidente de EEUU, Mike Pence, también tuvo una destacada actuación de solidaridad con nuestra causa, y realizó una reunión privada en la misma sede de la ONU con los jefes de estado y cancilleres de los países del “Grupo de Lima”, ratificando los acuerdos de trabajo conjunto en la búsqueda de la solución de la tragedia venezolana.

La nota popular la colocó la hermosa embajadora de EEUU ante la ONU, Nikki R. Haley, al tomar un megáfono en las afueras del edificio sede de la ONU, frente a los manifestantes venezolanos, colombianos, cubanos y nicaragüenses, y ofrecerles su compromiso de apoyar las causas nobles de la democracia y la libertad para Venezuela. ¡Qué bello gesto de solidaridad!

Finalmente debe quedar claro que tras estas jornadas en la ONU quedó en evidencia el gran respaldo internacional a nuestra lucha, tanto por el presidente Trump, los senadores, los presidentes y jefes de estado latinoamericanos, los medios y el bravo pueblo venezolano en la calle. No todo está perdido, tenemos muchas esperanzas claras y concretas de logra vencer a la dictadura.

Ahora escuchar a Frank Sinatra con su eterno éxito: New York. New York… New Yooorkkkk!

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Está usted de acuerdo con un "alcalde fuerte" para la ciudad de Miami?

SI
NO
NO SÉ
ver resultados

Las Más Leídas