En estos días han estado circulando noticias y análisis sobre un artículo publicado por la prestigiosa plataforma Politico, en el que se dice que la administración Trump está pensando o evaluando la posibilidad de ejecutar un bloqueo logístico a cualquier embarque de combustibles que se dirija a Cuba.
Si no me quiere leer, véame, pero es peor. Ver el video aquí
El corto escrito tiene por autores a Ben Lefevbre y a Eric Bazail-Emir. El primero, reportero de temas energéticos, y el segundo, nacido en el sur de la Florida, se dedica a temas de seguridad nacional.
Según ellos, de acuerdo con tres de sus fuentes anónimas, la administración Trump está evaluando eso: un bloqueo naval para que no le llegue más combustible a la Junta Militar de Barrigones que desgobierna lo que queda de Cuba.
Algo así como lo que hizo John F. Kennedy cuando desplegó un recio bloqueo alrededor de la isla en octubre de 1962. En aquella ocasión era para que la Unión Soviética no llevara más cohetes nucleares para ser instalados en la isla de Fidel Castro, el Orador Orate.
El barbudo, por entonces joven y siempre miedoso, le pedía a Nikita Khruschev que le dejara apretar el botoncito rojo. Hasta el ruso se asustó de él y los retiró.
El artículo de Politico, bastante flojo y falto de información útil, ha sido mencionado en muchos noticieros y plataformas de noticias relativas a lo que queda de Cuba. Muchos ya lo dan como un hecho.
Inmediatamente, y por eso, los corifeos lloriqueones de la Junta Militar que desgobierna lo que queda de Cuba salieron a gritar para que el mundo vea que es el “bloqueo” el que tiene a los cubanos de la isla comiendo de los basureros, a ciegas en el apagón, postrados por virus asquerosos y con hospitales colapsados.
Sesenta y siete años de dictadura totalitaria y empobrecedora quedan, para ellos, opacados por las especulaciones de un simple reportaje.
Yo no soy analista ni la cabeza de un guanajo —así se dice en Cuba si no quieres decir “ni un carajo”—, pero creo que tengo algo de sentido común.
¿Y qué sentido tendría para el Gobierno de Estados Unidos cercar las costas cubanas para que no entre más combustible para medio sostener lo que se cae a pedazos?
En primer lugar, los Barrigones no tienen con qué comprar petróleo o gasolina. Un tanquero que mandaron a África anda dando vueltas por las costas de aquel continente.
Lo que les regala Claudia Sheinbaum, cómplice y aliada, no les alcanza ni para prender la luz del faro del Morro.
Además, Pemex, la empresa con la que Sheinbaum les roba a los mexicanos su petróleo para regalarlo a los dictadores, además de estar quebrada, está insertada en el sistema financiero del T-MEC. Con solo apretarles una tuerca tienen que detener ese vergonzoso contrabando y desfalco.
No hace falta ningún bloqueo. El bloqueo lo ejecutan los Barrigones de La Habana. A no ser que abran las arcas de Gaesa para mantener el garito a medio funcionar, no tienen ni para comprar un alfiler.
Se les acabó el maná venezolano, los rusos andan en lo suyo, los chinos peor aún y a la “carismática” Claudia cada día se le hace más difícil robarles a los mexicanos.
Están secos.
Repito: ¿para qué bloqueas una calle que no tiene tráfico?
No me gusta sospechar, pero, en mi negocio, como en cualquier otro, e imagino que también en la política, necesariamente hay que buscarle la quinta pata al gato.
O los chicos de Politico sí recibieron esa información y la malinterpretaron, o están inflando un globo que les da armas a los ineptos Barrigones de la Junta Militar para justificar la catástrofe humanitaria a la que han llevado a lo que queda de Cuba.
Una cosa es perseguir y ocupar tanqueros de la llamada flota fantasma que contrabandea petróleo por todo el mundo, y otra es decir que se va a bloquear un flujo de naves que no existen.
Por igual camino va eso de que, si colapsa la podrida dictadura, se producirá una estampida masiva de cautivos cubanos huyendo de esa catástrofe humanitaria.
Todo en la misma sintonía.
No me gusta sospechar, pero coño...