CARACAS.- Ni estaba muerta ni estaba de parranda. La histórica Acción Democrática (AD) pasó los últimos meses organizándose, movilizando a su militancia y aceitando su maquinaria con miras a las elecciones de gobernadores, sin importar que apenas el lunes el Consejo Nacional Electoral (CNE) fijara oficialmente la fecha en la que se celebrarán. Este trabajo dio resultados el domingo 10 de septiembre, cuando el otrora partido del pueblo consiguió que ocho de sus abanderados fueran electos como aspirantes unitarios de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

De los 23 aspirantes a gobernadores que la alianza antichavista llevará a los comicios, 10 serán militantes de la tolda blanca o contarán con su visto bueno, pues otros dos fueron designados por consenso.

Los resultados han sorprendido a propios y extraños, pues parecieran indicar un renacimiento de AD, a la cual el fallecido Hugo Chávez atacó con dureza e insistencia durante su mandato, por considerarla, junto al socialcristiano Copei, responsable de la corrupción, la pobreza, la desigualdad y de cuanto mal hubiera Venezuela.

Sin embargo, analistas como el politólogo Oscar Vallés y la psicóloga social Colette Capriles creen que los mismos imponen nuevos retos a la oposición venezolana.

“La consolidación de AD y de su líder, Henry Ramos Allup, se hará sentir a lo interno de la MUD, donde tendrán que trabajar para mantener la unidad si quieren vencer al chavismo”, alertó el jefe del Departamento de Estudios Políticos de la Universidad Metropolitana de Caracas, quien advirtió: “Lo que está en juego ahora es enfrentarse a la maquinaria chavista, la cual está aceitada y tiene los recursos del Estado a su disposición; y a la abstención, porque cuando la abstención es grande la posibilidad de que las maquinarias se impongan es mayor. La abstención es mayor enemigo que el PSUV”.

En similares términos se pronunció la profesora de la Universidad Simón Bolívar de Caracas, quien agregó: “El desafío ahora es convertir a estos candidatos adecos en candidatos unitarios de la oposición y convertir a las elecciones regionales en un espacio de agitación que permita abrir las puertas al cambio político (…) La política de AD perjudicó la política de calle y desestabilización que la oposición puso en marcha en estos meses y ahora está el reto de superar eso, para así movilizar a las bases opositoras y evitar la abstención”.

Por su parte, Vallés recordó que las 20 gobernaciones que hoy tiene el oficialismo en su poder con toda seguridad se convertirán en 20 comandos de campaña en contra de la oposición. “Serán 20 centros de acopio, de empleo, de tráfico de influencias y de poder. Hay que ver cómo esas pelotas de poder se mueven y comienzan a presionar y amenazar no solo a los votantes sino incluso a los candidatos elegidos. La revolución bolivariana irá con todo en estas elecciones, no hay que descartar inhabilitaciones de aspirantes y otras medidas para evitar perder muchas de las gobernaciones que hoy tienen”.

¿El Ave Fénix venezolano?

¿Pero qué pasado? ¿Los votantes han vuelto a confiar en el partido que llevó a seis presidentes al Palacio de Miraflores antes de llegada del chavismo? Para los analistas lo ocurrido el domingo es el resultado del trabajo llevado adelante por la dirección del partido socialdemócrata y en particular de su líder, el expresidente de la Asamblea Nacional.

“AD hizo su trabajo calladita, movió a su maquinaria. AD ha reiterado ser el partido mejor organizado y estructurado de Venezuela”, afirmó Vallés. Mientras que Capriles recordó que “las primarias son elecciones para los partidos, no son representativas del sentir nacional y ellas las gana quien tiene maquinaria, quien tiene capacidad de organización y quien puede mover a sus simpatizantes”.

A la espera de que la Comisión de Primarias de la MUD ofrezca los resultados totales del proceso del domingo, los analistas evaluaron positivamente lo ocurrido.

“Se dice que entre 1,3 y 1,5 millones de personas votaron. Eso no es concha de ajo (expresión venezolana para cualquier cosa)”, indicó Vallés, tras recordar que este proceso se convocó apenas hace tres semanas, que el mismo se realizó casi sin publicidad y con una dura campaña del Gobierno promoviendo la abstención. El chavismo acusó a la oposición de contradecirse al rechazar participar en las elecciones de la Constituyente de julio pasado e incluso calificarlas de fraudulentas, pero anunciar que participaría en las regionales, pese a que las organizaría el mismo CNE.

“Como en las primarias podían votar todos los inscritos en el Registro Electoral, por supuesto se crean expectativas y los resultados pueden desilusionar a algunos, pero no hay que perder de vista que si votaron 1,5 millones de personas estamos hablando de 1,5 millones de militantes o simpatizantes de los partidos, personas altamente movilizadas. No es que 13 millones odien a la MUD o que no crean que estas elecciones ayudarán en algo”, aseveró.

El analista aprovechó para recomendarle a Voluntad Popular que lea los resultados, por cuanto ninguno de sus candidatos propios consiguió ganar. Sin embargo, Capriles no cree que el partido fundado por Leopoldo López deba alarmarse y que lo ocurrido sea un pase de factura porque la ola de protestas no logró desalojar a Maduro de Miraflores.

“Voluntad Popular o Primero Justicia no tuvieron mejores resultados por una sencilla razón: Porque no trabajaron para ello. Ellos estaban enfocados en las manifestaciones, mientras que AD no”, remató.

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