Edmundo González pudo constatar que su yerno estaba con vida en medio de excarcelaciones del régimen
El presidente electo de Venezuela indicó que su hija pudo reencontrarse con su esposo, Rafael Tudares, después de 374 días de desaparición forzada, incomunicación y detención arbitraria
El presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, denunció este lunes la desaparición forzada de su yerno, Rafael Tudares
CARACAS.— La reciente ola de excarcelaciones de presos políticos en Venezuela, anunciadas el pasado 8 de enero, ha dejado al descubierto el impacto devastador de las detenciones arbitrarias prolongadas sobre los reclusos y sus familias, incluida la del presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, con el secuestro de su yerno Rafael Tudares hace más de un año.
En un mensaje publicado en su cuenta de X, González Urrutia relató la experiencia de su hija Mariana al reencontrarse con su esposo, Rafael Tudares, después de 374 días de desaparición forzada, incomunicación y detención arbitraria.
“Ayer supimos, después de más de un año de silencio y de negaciones, que Rafael Tudares está con vida. Mariana, su esposa, mi hija, pudo verlo durante apenas 25 minutos, separados por un vidrio, después de 374 días sin escuchar su voz ni tener una sola certeza”, escribió el sábado, 17 de enero, González Urrutia.
El presidente electo calificó la situación de Tudares como una desaparición forzada prolongada y señaló que “ninguna sociedad que aspire a vivir bajo el Estado de derecho puede aceptar como normal prácticas que niegan la dignidad humana y destruyen familias”.
"A todas las familias que hoy esperan, que resisten y que sobreviven a la ausencia. Su dolor es real, su reclamo es justo y no están solos", apuntó.
Ayer supimos, después de más de un año de silencio y de negaciones, que Rafael Tudares está con vida. Mariana, su esposa, mi hija, pudo verlo durante apenas 25 minutos, separados por un vidrio, después de 374 días sin escuchar su voz ni tener una sola certeza.
González Urrutia subrayó que Rafael es inocente y debe regresar a su hogar junto a sus hijos, advirtiendo que “la justicia no puede construirse sobre el sufrimiento ni sobre la negación de derechos fundamentales”.
Por su parte, Mariana González describió el impacto psicológico que genera en los presos políticos las excarcelaciones a cuenta gotas que ha realizado el régimen chavista, encabezado por Delcy Rodríguez tras la captura de Nicolás Maduro: “Saber que otros recuperan su libertad mientras ellos continúan en la incertidumbre genera una ansiedad profunda, una zozobra constante, una angustia que se suma al desgaste físico, mental y espiritual que deja el aislamiento prolongado. Es una espera que no descansa, que mantiene al ser humano suspendido entre la esperanza y el temor”.
Agregó, además, que el sufrimiento no se limita a quienes permanecen encarcelados, sino que se extiende a las familias que esperan fuera, pendientes de cada noticia, rumor o silencio oficial. Afirmó que esta espera es “cruel, devastadora, agonizante y asfixiante”, al punto de puede llegar a consumir la vida cotidiana de quienes aguardan por el reencuentro.
Hoy es urgente decirlo, con claridad y con conciencia humana:
Las personas que están privadas de libertad de manera arbitraria saben que se están produciendo excarcelaciones.
Para quienes han pasado largos períodos aislados de sus familias, incomunicados, sin una llamada, sin…
— Mariana Gonzalez de Tudares (@MarianaGTudares) January 18, 2026
Entre 139 y 155 excarcelaciones
Según datos de la ONG Foro Penal, entre el 8 y el 17 de enero se contabilizaron 139 excarcelaciones, mientras que la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) registró 155 liberaciones hasta la tarde del sábado, instando a acelerar los procesos para “que finalmente cese el sufrimiento de los presos políticos y sus familiares, quienes se han mantenido en vigilia permanente a las afueras de muchos de los centros penitenciarios”.
El pasado 8 de enero, el presidente del Parlamento chavista, Jorge Rodríguez, anunció la excarcelación de un "número importante" de personas, lo que generó expectativas en familiares de presos políticos, quienes han pernoctado desde entonces a las afueras de varias cárceles a la espera de las liberaciones.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos como Provea advirtieron que “continúan las dilaciones indebidas y los abusos autoritarios”, lo que ha dificultado la concreción de las liberaciones anunciadas.
Campamento - Venezuela
Familiares de los presos instalaron tiendas de campaña mientras esperaban noticias sobre la liberación de los reclusos frente a la prisión El Rodeo I en Guatire, estado Miranda, a unos 30 kilómetros al este de Caracas, el 12 de enero de 2026.