martes 23  de  julio 2024
ELECCIONES EN VENEZUELA

"Nuevas encuestadoras", tabla de salvación del régimen para manipular al electorado

Ante el rechazo y las menguadas concentraciones, el régimen “echa mano” a firmas de dudoso origen en busca de revivir la candidatura de Maduro

Por Estefani Brito

CARACAS.- El régimen de Nicolás Maduro recurre a nuevas encuestadoras de dudoso origen y a analistas cuestionados para intentar “manipular” a la opinión pública de cara a la elección presidencial del 28 de julio, en las que el candidato opositor, Edmundo González Urrutia, continúa ganando terreno.

Encuestadoras sin trayectoria ni ningún tipo de experiencia, hoy difunden “estudios de opinión” a través de los medios de comunicación controlados por el régimen, intentando repuntar la candidatura del gobernante chavista, cuya impopularidad se ha visto evidenciada en las menguadas concentraciones de calle que convoca.

Es un truco muy viejo. Esa herramienta ya tiene muy poco efecto sobre la opinión pública”, asegura el consultor político Luis Toty Medina, fundador de la Asociación Venezolana de Consultores Políticos (AVENCOPOL) y director de la firma Poliestrategia, en conversación con DIARIO LAS AMÉRICAS.

No pasan filtros

DataViva, Ideadatos e Insight son algunas de las últimas encuestadoras que han aparecido con resultados favorables para el abanderado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), con más de 50% de apoyo, que contrasta con la tasa de rechazo reflejada por las firmas de mayor trayectoria, prestigio y credibilidad.

Ninguna de estas “empresas de investigación” pasan los filtros del “Encuestómetro”, herramienta creada por expertos para analizar la confiabilidad de las diferentes encuestas políticas, disponible en la página web electoral, Votoscopio, dirigida por el periodista y especialista en elecciones, Eugenio Martínez.

“La mayoría de esas encuestadoras no superan la puntuación mínima del Encuestómetro, en líneas generales, porque no se tiene precisión. Más allá de una presentación en PowerPoint o una lámina en redes sociales, no se tiene acceso a ningún tipo de información que permita darle credibilidad a la encuesta en función de las preguntas básicas que tiene el Encuestómetro”, indica.

El análisis a estos “sondeos” dan un resultado de menos de 10 puntos, por lo que se identifican como encuestas “muy piratas, sin credibilidad”. “De ninguna se conoce el cuestionario completo, no se conoce en detalle la ficha técnica, la tasa de rechazo, quién paga u ordena el estudio. No se sabe si lo que estás viendo en redes sociales es el estudio completo o incompleto”, agrega.

Propaganda

La politóloga Ana Milagros Parra, presentadora del podcast A medias, menciona que estas “firmas” no cuentan con “fuentes fiables” e, incluso, poseen “cuentas (redes sociales) compradas con seguidores”. “Las fuentes no se tienen, ni siquiera la metodología, ni cómo hacen la encuesta, ni dónde la hacen. Son parte de un aparato de propaganda”, sostiene.

Esta “estrategia” ya había sido utilizada por el chavismo con anterioridad. Una de las primeras “empresas de investigación” que apareció en escena fue la “reconocida” encuestadora GIS XXI, dirigida por el militar Jesse Chacón, actual jefe de la misión diplomática del chavismo en Viena.

En el marco de las elecciones legislativa de 2010 y de las presidenciales de 2012 y 2013, en las que el opositor Henrique Capriles Radonski se enfrentó, primero a Hugo Chávez, y luego con Maduro, Chacón presentó estudios de opinión a favor del chavismo, hasta que fue designado ministro de Energía Eléctrica el 21 de abril de 2013, siete días después de que el gobernante chavista resultará electo, con unos resultados cerrados, cuestionados por la oposición. “Como siempre, pasadas las elecciones esa empresa desapareció”, destaca Luis Toty Medina.

En el contexto actual, también existen algunas encuestadoras conocidas, que antes gozaban de cierto prestigio y actualmente realizan estudios de campo para “tratar de manipular a la opinión pública y al electorado”, como la firma Hinterlaces, dirigida por el empresario relacionado con el chavismo, Oscar Schémel.

“Hinterlaces hipotecó su reputación, prestigio y credibilidad, en su tiempo, a favor del gobierno. Ha tenido estudios claramente irreales o manipulados, cocinados, como se dice”, apunta Medina.

Apoyados en algunos analistas, estas encuestas esperan hacerse eco en la sociedad venezolana. Uno de ellos, es el economista Luis Vicente León, director de Datanálisis, quien recientemente apareció en Globovisión, canal manejado por el chavismo, con declaraciones que fueron fuertemente criticadas en redes sociales, que desmeritaban los masivos mítines de calle de la líder opositora, María Corina Machado, en respaldo a la candidatura de la oposición democrática.

“Esos personajes (analistas) se hacen eco y tienen como fuentes estas encuestadoras para validar su ‘análisis’ o percepciones del país, que al final es manipulada para dar ganador o favorable al candidato del PSUV”, resalta Parra.

Validar un fraude

Este tipo de “maniobras” pueden ser consideradas una medida desesperada de la cúpula gobernante, en su intento de fomentar un escenario de desinformación, en medio de una hegemonía comunicacional, para manipular a las masas.

“La falta de apoyo popular en las concentraciones y actividades del gobierno y sus líderes, el descontento de su propia dirigencia de base que está negada a integrarse a la maquinaria de movilización del PSUV y la resistencia del electorado chavista mismo, harán que el gobierno eche mano de cualquier tabla de salvación de aquí hasta el 28 de julio”, subraya Medina.

Considera que, si el régimen tuviera la “certeza de ser mayoría y de ganar las elecciones” o de “cometer fraude con relativa facilidad”, habría permitido la participación de María Corina Machado.

“Un estudio de opinión tan distorsionado y con poca confiabilidad sólo le sirve al gobierno para validar, entre su cada vez más minoritaria base de apoyo, que tienen la preferencia de la mayoría de los electores. Es más, un ejercicio endogámico de autoafirmación entre sus seguidores para tratar de mantenerlos ‘convencidos’ de que la realidad que ven de oposición a su opción es irreal”, sostiene.

Igualmente, advierte que estas supuestas investigaciones le sirven para intentar validar, incluso, “la posibilidad de un fraude a su favor”.

Sin mayor impacto

Además de los “sondeos” y analistas afines, el régimen se apoya en la “captación” de “actores políticos que se visten de opositores” y promueven el discurso pro-oficialista para darle “un espacio de maniobra” al chavismo ante la “desconfianza” que generan sus voceros en la población, indica la politóloga Ana Milagros Parra

“En la escena de desinformación, el gobierno está presente todo el tiempo. Lo que estamos viendo es un ambiente de más desinformación y de más propaganda, pero que sea efectivo es la interrogante y en este momento no lo está siendo”, acota.

Asegura que el “impacto” que podrían tener estas cuestionadas encuestas y analistas en la opinión pública se ha visto minimizado por “la fuerza” de la candidatura de Edmundo González Urrutia, favorito en los sondeos confiables con ventaja de más de 20 puntos sobre Maduro; y de la campaña que impulsa María Corina Machado. “El sentimiento es distinto, la movilización es distinta. Hay una esperanza, un sentimiento y una perspectiva de cambio que no existía hace pocos meses”, asevera.

Ante la censura y desinformación que existe en el país, reforzar las comunicaciones desde la oposición para promover la candidatura es fundamental para evitar que se desmotive a los ciudadanos. “Hay que impulsar el sentimiento de las personas y hacerles generar muchísima más confianza, que es algo que está pasando casi naturalmente. Hay que hacer que permanezca y que se traduzca en participación el 28 de julio”, enfatiza.

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