NUEVA YORK — El dictador Nicolás Maduro compareció este lunes ante un tribunal federal de Estados Unidos para enfrentar cargos de narcoterrorismo, tráfico de drogas y armas de fuego, tras haber sido capturado durante una operación de fuerzas especiales estadounidenses en Caracas junto con su esposa, Cilia Flores.
El caso ha sido comparado con la caída del dictador panameño Manuel Noriega en la década de 1980 y refleja un giro en las prioridades de la política exterior de Washington durante el segundo mandato del presidente Donald Trump.
Maduro y Flores se declararon inocentes y renunciaron a su derecho a un juicio rápido al menos hasta mediados de marzo, cuando deberán volver a comparecer ante la corte federal del Distrito Sur de Nueva York (SDNY).
El juez: Alvin Hellerstein
El proceso está a cargo del juez federal Alvin Hellerstein, de 92 años, una figura ampliamente conocida en el sistema judicial estadounidense. Nombrado en 1998 por el entonces presidente Bill Clinton, Hellerstein ha presidido casos de alto perfil que van desde la divulgación de las imágenes de Abu Ghraib hasta litigios relacionados con Harvey Weinstein y disputas por derechos de autor entre The Associated Press y el artista Shepard Fairey.
En el SDNY, los casos penales se asignan de manera aleatoria, y no es la primera vez que Hellerstein aborda procesos vinculados al narcotráfico venezolano. El exjefe de inteligencia militar chavista, Hugo “El Pollo” Carvajal, se declaró culpable ante este mismo juez el año pasado por conspiración para cometer narcotráfico e importación de drogas, así como por delitos relacionados con armas de alto poder.
El exfiscal general William Barr, quien participó en la acusación original contra Maduro en 2020, declaró a Fox News que los fiscales podrían haber obtenido nueva evidencia derivada del caso Carvajal, inexistente cuando se presentó la acusación inicial.
Pese a su nominación durante un gobierno demócrata, abogados que han litigado ante Hellerstein rechazan que tenga sesgo ideológico. “Fue nombrado durante el gobierno de Clinton y la gente cree que tiene una inclinación izquierdista. Sin embargo, siempre lo he considerado justo y equitativo, sin favorecer ni a la derecha ni a la izquierda”, afirmó Louis Gelormino, abogado defensor de Nueva York.
“Hellerstein siempre es cortés y respetuoso con las partes, pero no permite que los abogados ni los litigantes se excedan”, añadió Gelormino, quien destacó que el magistrado interrumpió a Maduro cuando comenzó a divagar durante la audiencia.
La defensa: inmunidad y acusaciones de “secuestro”
La defensa de Maduro está encabezada por Barry Pollack, abogado con oficinas en Washington y Nueva York, conocido por su participación en casos internacionales de alto perfil y por haber negociado el acuerdo que permitió la liberación del fundador de WikiLeaks, Julian Assange.
Pollack calificó el arresto de Maduro como “un secuestro” y adelantó que su estrategia se centrará en alegar inmunidad soberana. “Pollack argumentará la inmunidad soberana de Maduro; lo mencionó brevemente en el tribunal”, explicó Neama Rahmani, exfiscal federal, a Fox News.
No obstante, Rahmani considera que ese argumento fracasará. “Como sucedió en el caso Noriega, el Departamento de Estado no reconoce a Maduro como el legítimo jefe de Estado. Por eso la acusación dice que Maduro es el gobernante ilegítimo de Venezuela”, señaló.
Cilia Flores será representada por el abogado Mark Donnelly, exfiscal federal en Texas, quien comparece pro hac vice (para esta ocasión). Donnelly informó al tribunal que su clienta sufrió lesiones en las costillas durante la operación en Caracas y solicitó una evaluación médica.
Tanto Pollack como Donnelly también prevén alegar inmunidad por actos oficiales, un planteamiento que, según Rahmani, tampoco prosperará: “El narcoterrorismo y el narcotráfico no son actos oficiales”.
La fiscalía: un equipo con experiencia internacional
La acusación sustitutiva fue firmada por Jay Clayton, fiscal de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, y presentada públicamente durante el fin de semana. En la audiencia del lunes, el fiscal federal adjunto Kyle A. Wirshba intervino en nombre del gobierno.
Wirshba es uno de los fiscales más experimentados del SDNY en el procesamiento de figuras extranjeras acusadas de narcotráfico. Miembro de la unidad de seguridad nacional y narcóticos internacionales, ha llevado casos contra la banda criminal Tren de Aragua y su presunto líder, Héctor Rusthenford Guerrero Flores, también coacusado en el expediente de Maduro.
El fiscal ha estado vinculado al caso desde la acusación inicial de 2020 y desempeñó un papel clave en el proceso contra Cliver Alcalá Cordones, exgeneral venezolano y antiguo aliado de Maduro, quien se declaró culpable de brindar apoyo material a las FARC.
Los cargos y el futuro del proceso
Maduro enfrenta cuatro cargos federales, entre ellos conspiración de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos relacionados con ametralladoras y dispositivos destructivos. Flores, por su parte, enfrenta tres cargos vinculados al tráfico de drogas y armas.
Ambos permanecen detenidos en una prisión federal de Brooklyn. Aunque sus abogados se reservaron el derecho de solicitar libertad bajo fianza, expertos legales consideran improbable que el juez la conceda.
“Esta es una acusación de 2020 que tuvo que ser aprobada por el Fiscal General debido a su alto perfil y sensibilidad política”, explicó Rahmani. “Bill Barr no habría autorizado la acusación si no creyera que existían pruebas suficientes para probar el caso más allá de toda duda razonable”.
Los fiscales, según expertos consultados por Fox News, recurrirán a escuchas telefónicas, testigos colaboradores y agentes encubiertos.
Tras la comparecencia, ninguna de las partes ofreció declaraciones a la prensa.
FUENTE: Con información de Fox News