Embed

SAO PAULO.- Millones de brasileños votan este domingo para elegir a su próximo presidente en las elecciones más polarizadas e inciertas desde que el gigante sudamericano recuperó la democracia en 1985, debido al auge del populismo.

Más de 147 millones de brasileños están llamados a las urnas en los comicios más grandes de América Latina. Los centros electorales abrieron a las 8:00 locales (11:00 GMT) y debían cerrar a las 17:00 (20:00 GMT).

Claro favorito en un clima de alta polarización es el ultraderechista Jair Bolsonaro, que tenía una popularidad de hasta el 36 por ciento debido al descrédito de la clase política y el enfado de muchos brasileños por los escándalos de corrupción de los últimos años.

Segundo marcha el izquierdista Fernando Haddad, discípulo del encarcelado expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, que alcanzaba el 22 por ciento de la intención de voto.

Ambos tienen buenas opciones de pasar a una segunda vuelta, pautada para el 28 de octubre. En las últimas horas aumentó sin embargo la tensión por la posibilidad de que Bolsonaro consiga un triunfo en primera vuelta por su constante subida en los últimos sondeos, pese a que hubo al mismo tiempo fuertes protestas en su contra.

"El 28 de octubre iré a la playa", dijo el exmilitar de 63 años, a la salida de su centro de votación en la zona oeste de Río de Janeiro.

Jair Bolsonaro.jpg
Claro favorito en un clima de alta polarización es el ultraderechista Jair Bolsonaro, que tenía una popularidad de hasta el 36% debido al descrédito de la clase política y el enfado de muchos brasileños por los escándalos de corrupción de los últimos años.
Claro favorito en un clima de alta polarización es el ultraderechista Jair Bolsonaro, que tenía una popularidad de hasta el 36% debido al descrédito de la clase política y el enfado de muchos brasileños por los escándalos de corrupción de los últimos años.

Bolsonaro, conocido como "el Donald Trump brasileño" por su discurso populista, alcanzó notoriedad pública por su tono violento y confrontativo, así como por sus insultos contra mujeres, negros y homosexuales. El también diputado desde 1991 propone además liberalizar la tenencia de armas para combatir los altos índices de criminalidad en Brasil.

Cientos de miles de personas participaron en la última semana en protestas organizadas por colectivos de mujeres contra Bolsonaro.

Pese a las manifestaciones, el candidato del pequeño partido PSL subió varios puntos en las encuestas, impulsada por el fuerte rechazo que genera el Partido de los Trabajadores (PT) de Haddad y Lula por sus casos de corrupción.

Haddad se mostró confiado en que habrá una segunda ronda. Eso "es bueno para Brasil. (Hay) más tiempo para comparar proyectos", dijo el ex alcalde de Sao Paulo antes de votar en la metrópoli más grande del país.

"Hay gente que no quiere segunda vuelta para que no haya comparación", dijo Haddad a la salida del Sindicato de los Metalúrgicos en la localidad paulista Sao Bernardo do Campo, tradicional bastión político del PT.

Haddad fue oficializado como candidato hace menos de un mes, después de que un tribunal electoral inhabilitase para postular a Lula, quien cumple desde abril una pena de 12 años de prisión por corrupción en el marco de la megacausa "Lava Jato" ("Lavado de autos").

Haddad consiguió atraer a muchos de los votantes de Lula, muy popular entre los más pobres por los exitosos programas sociales de sus dos Gobiernos (2003-2010), pero su candidatura se vio frenada por el rechazo al PT.

Sobre todo el enorme escándalo de corrupción "Lava Jato", que ha puesto en jaque a prácticamente toda la clase política desde 2014, alimentó el hartazgo y la rabia de los brasileños.

"Está todo muy dividido y no tenemos salida", dijo a la agencia dpa Maria Augusta de Freitas a la salida de su centro de votación en Santa Cecilia, en el centro de Sao Paulo.

"No sé si después me arrepentiré de mi voto", agregó la médico de 60 años sobre su voto a favor de Bolsonaro. "Tengo miedo de por quien voté, pero para sacar del poder a esas personas y ese grupo que destruyeron Brasil, voté por la otra opción".

"Voté por Haddad", dijo en cambio Rafael de Jesus. "Es lo menos malo", comentó el empleado de logística de 20 años. "Bolsonaro sería muy peligroso por lo que dice. Creo que una persona que quiere liberar las armas no tiene capacidad para gobernar un país", señaló.

Otros candidatos barajados durante meses como aspirantes a estar en segunda ronda quedaron rezagados en los sondeos. El izquierdista Ciro Gomes tenía 11 por ciento, el centroderechista Geraldo Alckmin un 7 por ciento y la ecologista Marina Silva un 3 por ciento.

La actual campaña electoral fue una de las más convulsas desde el final de la dictadura en 1985. Al arresto de Lula en abril se sumó un atentado que sufrió Bolsonaro a comienzos de septiembre, cuando un hombre le clavó un cuchillo en el abdomen alegando sentirse "amenazado" por él. El candidato estuvo casi un mes hospitalizado.

Los comicios son vistos también como cruciales para toda la región, ya que un potencial triunfo de Bolsonaro certificaría el avance mundial del fenómeno del populismo.

En la "megaelección" de hoy serán elegidos además 513 diputados, 53 senadores, los gobernadores de los 27 estados y de la capital, Brasilia, y varios otros cargos regionales. En varias ciudades y estados podría haber una segunda vuelta.

FUENTE: dpa

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cree que el chavismo es responsable del grave daño ecológico que se ha expandido desde el Arco Minero a gran parte de la región?

Las Más Leídas