MIAMI.- Hoy en día se escucha hablar sobre la enfermedad celíaca, pero muchos no entienden su alcance y características. Se trata de un trastorno digestivo y autoinmunitario crónico que daña el intestino delgado y se desencadena cuando se ingieren alimentos que contienen gluten.
El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos explica que el gluten es una proteína que se encuentra de manera natural en el trigo, la cebada y el centeno, y es común en alimentos como el pan, la pasta, las galletas y los pasteles.
Indica que muchos productos contienen gluten, entre ellos los empaquetados, bálsamos y lápices labiales, así como las pastas dentales, suplementos vitamínicos y nutritivos.
La dieta adecuada para las personas celíacas incluye varias recomendaciones:
Lleve una alimentación supervisada por un nutricionista.
Si una persona comienza a evitar el gluten sin recomendación de un médico o un dietista, corre el riesgo de que su dieta no le proporcione los nutrientes suficientes que necesita, como fibra, hierro y calcio.
Tenga en cuenta que muchos alimentos, como la carne, el pescado, las frutas, las verduras, el arroz y las papas, sin aditivos ni algunos condimentos, no contienen gluten de manera natural.
"La harina hecha con alimentos sin gluten, como papa, arroz, maíz, soya, nueces, mandioca, amaranto, quinua, trigo sarraceno o frijol, es segura para comer", señala el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales.
Revise el consumo de avena. Las investigaciones reportan que la mayoría de las personas con enfermedad celíaca pueden comer cantidades moderadas de avena sin que les haga daño. Pero debe verificarse que no contenga gluten: es frecuente el contacto cruzado entre la avena y los granos que poseen gluten.
Almacene y prepare los alimentos sin gluten por separado de los alimentos de otros miembros de la familia.
Etiquetas sin gluten
Otro aspecto a tener en cuenta es la lectura atenta de las etiquetas de los alimentos para verificar si tienen granos que contienen gluten e ingredientes o aditivos preparados con esos granos.
En este punto, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) exige que los alimentos etiquetados como "sin gluten" se adapten a ciertos estándares.
De esta manera, los alimentos con los términos “sin gluten”, “no gluten” o “libre de gluten” en la etiqueta deben contener menos de 20 partes por millón de gluten.
FUENTE: Con información del Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos