MOSCÚ/JAÉN.- Las complicaciones del mercado petrolero mundial son tan marcadas como las que se dan en la geopolítica debido a la guerra en el Golfo Pérsico, que además, causa insatisfacción entre los actores de uno y otro lado.
Con el levantamiento del veto, de manera temporal, considera la UE que Moscú saca ventajas de la guerra en golfo Pérsico. España mira a Venezuela como plan B
MOSCÚ/JAÉN.- Las complicaciones del mercado petrolero mundial son tan marcadas como las que se dan en la geopolítica debido a la guerra en el Golfo Pérsico, que además, causa insatisfacción entre los actores de uno y otro lado.
Para Rusia supone un alivio la decisión del departamento de Estado de EEUU, aunque de manera temporal, que autorizó a los países la compra de petróleo ruso, que está en tránsito, con el objetivo de frenar la escalada de precios del crudo.
El régimen de Vladimir Putin que sufrió un duro revés con la muerte del ayatolá Alí Jamenei, tras los ataques de hace 14 días de EEUU e Israel, se está beneficiando en gran medida del conflicto bélico en Oriente Medio y con el bloque del estrecho de Ormuz, debido al alza de los precios del petróleo.
El secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, precisó que la autorización para la importación de crudo ruso estará vigente hasta el 11 de abril. Washington ya había autorizado recientemente a la India la importación por un plazo de 30 días.
El emisario económico del Kremlin, Kiril Dmítriev, situó en cerca de 100 millones los barriles que se encuentran ahora en el mar y que se han visto liberados por Estados Unidos. El canal Fox News informó que al día de hoy aproximadamente 124 millones de barriles de petróleo ruso se encontrarían en tránsito en alta mar.
El levantamiento del veto por parte de EEUU a Rusia se produjo, este jueves 12 de marzo, y este viernes, 13 de marzo, la Comisión Europea afirmó que Moscú no debería sacar ventaja del conflicto en el golfo Pérsico.
El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, lamentó también este viernes la decisión, porque, en su opinión, va más allá e impacta en la seguridad de la UE.
"Aumentar la presión económica sobre Rusia es decisivo para que acepte una negociación seria en pro de una paz justa y duradera" en Ucrania, sostuvo.
El presidente del Consejo Europeo añadió que el debilitamiento de las sanciones contra Moscú"incrementa los recursos rusos para continuar la guerra de agresión contra Ucrania", que tiene impacto en toda la UE.
Estados Unidos y la Unión Europea impusieron sanciones a las exportaciones de petróleo de Rusia tras el comienzo de la campaña militar rusa en Ucrania a partir de febrero de 2022. Después, ambos introducirían un tope al precio del barril de crudo ruso (60 dólares) con el fin de reducir la financiación de la maquinaria de guerra rusa.
La UE aplica desde finales de 2022 una prohibición a la importación directa de petróleo ruso, a la que se sumaron posteriormente el veto a la compra directa de derivados refinados como el diésel o el gasóleo, y a estos combustibles procedentes de terceros países a partir de crudo de origen ruso.
Rusia recurrió entonces a la conocida como 'flota fantasma' para eludir las sanciones y poder exportar su petróleo en todo el mundo. La Unión Europea y después EE.UU. endurecieron en los últimos meses las medidas contra dicho esquema —lo que incluyó el apresamiento de varios barcos—, algo que condenó a muchos petroleros arrendados por Moscú a permanecer en puerto o en alta mar a falta de comprador.
China e India se han convertido en los últimos años en los principales importadores de crudo ruso, seguidos por Turquía. El primero recibe petróleo tanto por tubería como por barco, mientras el segundo importa por vía marítima. A día de hoy, esos países acaparan entre el 80 % y el 90 % de las exportaciones rusas.
Los países de la Unión Europea reciben 6 % del total de las exportaciones rusas de petróleo. Rusia ingresa casi 400 millones de euros al mes por la venta de crudo a Hungría y Eslovaquia, los dos únicos países que se niegan a renunciar a los hidrocarburos rusos.
El vicesecretario de Economía del Partido Popular (PP), Juan Bravo, ha reconocido este viernes sus dudas "si la mejor política es comprar en Rusia o comprar en otros sitios", en alusión a la posibilidad de que ahora Estados Unidos impulse la compra de petróleo a Rusia para contrarrestar los problemas de abastecimiento por el cierre del Estrecho de Ormuz tras el ataque a Irán.
En declaraciones a los medios de comunicación durante un encuentro con la Confederación de Empresarios de Jaén (CEJ), Bravo ha sostenido que "a lo mejor no hace falta ni siquiera ir a Rusia y podemos trabajarlo vía Venezuela", por cuanto ha apelado en este último caso a que "además están empresas españolas".
Ha considerado que "son los técnicos los que lo tienen que decidir", aunque de igual forma ha pedido desde la perspectiva de España "trabajar para tener plan B y plan C".
Insta a decidir porque las reservas españolas se calculan en 90 días y a "no esperar al día 89 para pensar qué hacemos".
FUENTE: Con información de EFE, AFP, El Confidencial y Europa Press
