SAN JOSÉ. - El gobierno de Costa Rica anunció el 18 de marzo el cierre de su embajada en La Habana y, a su vez, solicitó el retiro del personal diplomático de Cuba en San José.
El presidente de Costa Rica pide “limpiar” a la región de comunistas, como el régimen cubano. Analistas creen que se confirma apego a cooperación con Trump
SAN JOSÉ. - El gobierno de Costa Rica anunció el 18 de marzo el cierre de su embajada en La Habana y, a su vez, solicitó el retiro del personal diplomático de Cuba en San José.
De acuerdo con el canciller Arnoldo André Tinoco, la medida de la Administración del presidente Rodrigo Chaves obedece al progresivo “deterioro” de los derechos humanos en la isla. Dijo que, en Cuba, se registra un agravamiento de las restricciones a libertades fundamentales como la expresión, la asociación y la manifestación pacífica.
Según Tinoco, la merma de las condiciones de vida, la escasez de alimentos, medicamentos y de servicios básicos dificulta el trabajo diplomático en el país caribeño.
"Hay que limpiar el hemisferio de comunistas, así de fácil. Cada pueblo debe hacerlo por sí mismo, pero nosotros no le vamos a dar legitimidad al régimen que oprime y tortura a casi 10 millones de cubanos hoy. Que Dios bendiga a los cubanos y ojalá tengan la libertad, prosperidad y maneras de ganarse la vida pronto", puntualizó el presidente de Costa Rica.
Chaves anunció que los servicios consulares para los ciudadanos costarricenses en Cuba serán gestionados desde Panamá. Señaló también que La Habana podrá mantener a su personal consular en el país para atender a unos 10,000 residentes cubanos.
La investigadora Valeria Rodríguez Quesada, especialista en Relaciones Internacionales, indica a DIARIO LAS AMÉRICAS que la decisión de la salida de Cuba se enmarca “en un mayor alineamiento del gobierno de Costa Rica con los Estados Unidos”.
La analista costarricense expresa que esto es palpable a través de varias medidas, dentro de las que se encuentran que Costa Rica se abstuvo, por primera vez, de votar en la resolución que condenó el bloqueo a Cuba en la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrada en octubre de 2025. Esta fue la trigésima tercera vez en que el organismo pidió poner fin al bloqueo.
Rodríguez Quesada refiere que Costa Rica también se ha alineado con Estados Unidos en políticas como la revocatoria de visas a opositores políticos y cooperación en materia migratoria.
El 24 de marzo, Costa Rica y EEUU firmaron un acuerdo para recibir hasta 25 migrantes semanales que hayan sido deportados de terceros países.
"Es un protocolo de colaboración para que Costa Rica una vez más actúe como un aliado de los Estados Unidos en las cosas que importan en el hemisferio. Es un convenio voluntario, podríamos rechazar a quien sea, no aceptar nacionalidades específicas, pero colaborar dentro del marco de los derechos humanos de nuestro país", aseveró el presidente Rodrigo Chaves.
Por otra parte, la analista Valeria Rodríguez Quesada refiere que Costa Rica fue uno de los países que asistió a la Cumbre de Las Américas convocada por el presidente estadounidense, Donald Trump, y celebrada a principios de marzo en Miami.
Destaca que a esa cita acudieron líderes latinoamericanos “sobre todo, alineados ideológicamente con Trump”.
Agrega que esto se traduce en mayor cooperación migratoria, en la lucha contra el narcotráfico y en el ámbito militar. “Hay que recordar que Costa Rica no tiene ejército y depende para la defensa de su territorio y también para el combate al narcotráfico de los Estados Unidos”, resalta.
Explica que Costa Rica siempre ha participado en un proceso de patrullaje con los Estados Unidos.
“Justamente esta semana en el Pacífico Oriental Tropical, en Costa Rica, Estados Unidos anunció o le notificó al servicio de guardacostas del naufragio de una lancha en donde murieron dos personas y una persona resultó gravemente herida”, añade.
Rodríguez Quesada asevera que la administración costarricense investiga qué fue lo que sucedió, pero Estados Unidos sí admitió que en realidad hubo un bombardeo contra esta lancha.
“Parte de lo que decidió en la Cumbre de las Américas fue el uso de la fuerza letal y eso ya está pasando no solo como lo vimos en el Caribe, sino también incluso en el Pacífico Oriental”, afirma.
La ruptura de Costa Rica con Cuba se suma a la reciente medida adoptada por Ecuador. El presidente Daniel Noboa declaró, el 4 de marzo, persona non grata al embajador Basilio Antonio Gutiérrez García y a todo el personal diplomático cubano en Ecuador, y fijó un plazo de 48 horas para abandonar el país.
Días después, Noboa aseguró: "De lo que hemos visto, había bastante injerencia de parte de Cuba en actividades políticas, en actividades también de disidencia, en actividades violentas, incluso, en algunos casos".
Tanto en el caso de Ecuador como en el de Costa Rica, el régimen cubano calificó las medidas como “arbitrarias”, al tiempo que apuntó hacia la supeditación de estos países a la política de Estados Unidos. El presidente republicano, Donald Trump, ha acrecentado el cerco hacia la administración de Miguel Díaz-Canel.
En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba respondió: "Con este paso, el gobierno costarricense, que exhibe un historial de subordinación a la política de los Estados Unidos contra Cuba, se suma una vez más a la ofensiva del gobierno estadounidense en sus renovados intentos por aislar a nuestro país de las naciones de Nuestra América".
Para Valeria Rodríguez Quesada, a pesar de que los gobiernos costarricenses han sido críticos de las violaciones a los derechos humanos del régimen cubano, “nunca se habían atrevido a adoptar una medida de típico político y diplomático con este calibre”.
A su juicio, hay un retorno “a una narrativa de Guerra Fría por parte de las declaraciones de Rodrigo Chaves cuando señala que se deben limpiarse a los comunistas del hemisferio”.
Considera que hoy la decisión sobre Cuba se sustenta en una narrativa más de tipo ideológica.
Tanto Rodríguez Quesada como Dragos Dolanescu, exdiputado y presidente del Frente Hemisférico por la Libertad, recuerdan que fue en 2009 cuando Costa Rica restableció relaciones con Cuba, tras 48 años de un "silencio oficial" entre ambos países.
"Si hemos podido pasar la página con regímenes tan totalmente opuestos al nuestro como en su tiempo la Unión Soviética y más recientemente con China, cómo no hacerlo con un país que es geográfica y culturalmente más cercano, como Cuba", dijo el entonces presidente Oscar Arias.
La experta en relaciones internacionales menciona el decreto ejecutivo de Trump de enero de 2026, en el que de alguna manera amenaza a países que vendan petróleo a Cuba con la imposición de aranceles. Añade que la isla se encuentra en una situación humanitaria “feroz”.
Insiste: “Aunque el gobierno de Costa Rica lo niegue, su decisión sobre el régimen castrista “responde a la presión del gobierno de los Estados Unidos. Esta decisión pudo haberse tomado décadas o años atrás”.
La investigadora añade: “Yo diría que existe una ruptura por parte del gobierno de Costa Rica respecto a los principios tradicionales de la política exterior costarricense como la defensa del derecho internacional y también en una doctrina de neutralidad perpetua que implica un nuevo involucramiento en conflictos activos”.
Dragos Dolanescu señala a DIARIO LAS AMÉRICAS que cuando Costa Rica retomó relaciones con Cuba hace 17 años, los políticos de derecha destacaron que se trató de una petición de China.
“El tratado hablaba de una refinería de petróleo en Costa Rica que iba a costar 1,200 millones de dólares, un acuerdo con China, y que trabajaría para toda Centroamérica”, indica.
En 2016, la estatal Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) decidió romper un contrato con un consorcio chino para la construcción de una nueva refinería. Se informó entonces que hubo discrepancias sobre un estudio de factibilidad.
Dolanescu expresa que cuando era diputado, en 2018, el gobierno de Carlos Alvarado trató de llevar maestros cubanos a Costa Rica para ayudar a los sectores más vulnerables de la población.
“No era un argumento válido porque nosotros tenemos casi 99% de alfabetización, y los índices de educación son superiores al resto de Latinoamérica”, asevera.
Laura Fernández, mandataria electa de Costa Rica, se convertirá el 8 de mayo en la segunda mujer presidenta de la historia de Costa Rica, luego Laura Chinchilla, quien gobernó desde 2010 hasta 2014.
Se le considera la “heredera” de Rodrigo Chaves, con lo cual se espera que ratifique la posición sobre Cuba.
“Hay total coherencia en las políticas y en las narrativas, incluso entre ambas presidencias. La presidenta electa ha anunciado que habría continuidad y sí hay un respaldo completo de ella con las actividades de este gobierno. De hecho, actualmente Fernández fue designada como ministra de la presidencia. Entonces, se mantiene como parte del gobierno, esto es algo sin precedentes”, puntualiza Rodríguez Quesada.
Por su parte, Dolanescu destaca que el futuro gobierno de Fernández por cuatro años estará alineado con las políticas de Chaves.
“La reunión de Trump con los aliados de las Américas terminó de amarrar las decisiones que se están tomando y el continente está tirando hacia la derecha”, subraya.
@snederr
FUENTE: Con información del DIARIO LAS AMÉRICAS, AFP, CNN, CR Hoy
