MIAMI.- Chiara Ferragni se pronunció tras ser absuelta de cargos de fraude agravado por un juez italiano el 14 de enero. La influencer de moda italiana fue objeto de críticas en 2022 por una polémica colaboración benéfica en la que vendía pasteles navideños Pandoro.
“Hoy no celebro una victoria. Hoy cierro un capítulo”, escribió en un comunicado publicado en Instagram el 15 de enero.
Ferragni saltó a la fama en internet gracias a su blog de moda en 2009 y posteriormente se convirtió en la primera bloguera de moda en aparecer en la portada de Vogue en 2015.
En la declaración tras su victoria legal esta semana, Ferragni admitió haber cometido un error, pero afirmó haber corregido y estar arrepentida. "Estaba en la cima de mi imagen y de mi carrera. No tenía ninguna razón, ni económica ni de sentido común, para engañar a nadie".
Ferragni también compartió que los últimos dos años de su vida, durante el transcurso del juicio, habían sido muy difíciles al no poder explicar su situación y vivir bajo constante juicio.
“No hablo por rabia. Hablo con plena conciencia. Con la claridad de quien sabe que afrontó todo sin huir, sin esconderme, respetando tanto la justicia como el silencio, incluso cuando era lo más difícil de hacer", concluyó.
El caso
Sin embargo, en la cúspide de su popularidad, en 2022, la personalidad de internet fue objeto de críticas por la venta de pasteles navideños Pandoro como parte de una colaboración con Balocco, una empresa alimentaria italiana.
Las cajas de los pasteles prometían que tanto ella como la empresa “apoyaban al hospital Regina Margherita de Turín”.
Al año siguiente, la Autoridad Italiana de Competencia (AGCM) sancionó a Ferragni por supuestamente engañar al público, alegando que el mensaje en la caja, que ella también compartió en sus redes sociales, daba a entender que cada compra de un pastel navideño Pandoro beneficiaría al hospital, cuando en realidad Balocco solo realizó una única donación de 50.000 euros.
Esta semana la justicia italiana dictó sentencia absolutoria a favor de Ferragni. El Tribunal de Milán desestimó los cargos de estafa agravada, un delito que, según el Código Penal vigente, habría conllevado una pena de hasta 20 meses de privación de libertad.
Tras analizar las pruebas presentadas, el cuerpo judicial determinó la inexistencia de elementos suficientes para acreditar un engaño premeditado contra el consumidor.