UN HOMBRE EN LA LUNA
Cayo Grasa
Silvio, mi marido, me invitó unos días a Cayo Hueso. Lo lindo de Cayo Hueso es que todos, absolutamente todos, están borrachos, y casi todos son putitos divinos, y entonces no te sientes mal porque siempre hay alguien más borracho que tú y más zorra que tú, y una se siente, digamos, muy en su casa, en confianza, entre pares o colegas
Por
JAIME BAYLY