La tiranía bolivariana de Nicolás Maduro ha comenzado las hostilidades diplomáticas contra la Unión Europea. La salida de Donald Trump de la Casa Blanca creó un espejismo voluntarista en la cabeza de José Luis Rodríguez Zapatero. El expresidente español, que nunca ha entendido los EEUU, pensó que era la gran ocasión para provocar el giro internacional respecto del régimen de Caracas. La farsa de las últimas elecciones fraudulentas en Venezuela, en diciembre de 2020, dieron el pistoletazo de salida y José Borrell comenzó a mover los hilos comunitarios con la finalidad de flexibilizar la postura de la UE y sus estados miembros frente a la dictadura venezolana.

Así lo asegura un análisis publicado por el portal rebelionenlagranja.com en el que recuerda que Borrel empezó por retirar a Juan Guaidó el reconocimiento diplomático de Presidente Interino de Venezuela, e intentó forzar declaraciones de los estados miembros de la UE en ese mismo sentido. Según la publicación se trataba con ello de debilitar y dividir a la oposición venezolana y jugar la baza que Rodríguez Zapatero habría planteado a Pedro Sánchez y al propio Borrell:

Te puede interesar

Sin Trump en la Casa Blanca, había que intentar un acercamiento a Maduro para negociar otra convocatoria electoral, levantar las sanciones económicas norteamericanas, paralizar las listas de " sancionados" por la UE e iniciar una apariencia de apertura del régimen. El Alto Comisionado le pediría a Maduro la convocatoria de unas elecciones presidenciales, y el tirano ofrecería en su lugar la convocatoria de unas elecciones regionales a cambio de garantizarse la permanencia en el poder hasta 2025. A partir de ese momento, escenificarían los siguientes pasos, con Zapatero com gran muñidor del cambio.

La publicación asegura que "al parecer, según fuentes de la oposición al régimen, Nicolás Maduro habría garantizado a José Luis Rodriguez Zapatero, a cambio de ese nueva posición de España y de la UE, que los más de 10.000 millones de dólares que Venezuela adeuda a importantes compañías españolas serían priorizados frente a los pagos a las demás compañías multinacionales, y comenzarían a desbloquearse desde el mismo momento en que se levantaran las sanciones. Rodríguez Zapatero habría obtenido el visto bueno de Pedro Sánchez para promover ante Borrell dicha operación. Si las grandes del IBEX lograban cobrar, el apoyo de las grandes compañías españolas al actual gobierno de Pedro Sánchez estaba garantizado".

Destaca que José Borrell comenzó entonces a moverse en las cancillerías. El Reino Unido, que detectó la operación, se adelantó a los movimientos del Alto Representante y Boris Johnson declaró públicamente su incondicional apoyo a Juan Guaidó como Presidente Interino.

La estrategia diseñada por Maduro y Zapatero consistía en encontrar a través de la UE una tercera vía que fuera conduciendo a la nueva Administración Biden hacia un cambio de posición respecto de Venezuela.

En el tablero de juego había otra operación: sustituir a Juan Guaidó por Henrique Capriles, que tendría sus propios intereses económicos y estaría dispuesto a dividir a la oposición y a encabezar una opción "colaboracionista", como en la Francia de 1940.

Tras el Reino Unido salió, ya en el seno de la UE, Angela Merkel para neutralizar la maniobra. Con cara de pocos amigos, hizo equilibrios para defender a Juan Guaidó y no desautorizar a Borrell, pero el malestar en las cancillerías europeas ya era evidente. Borrell había ido demasiado lejos. También Macron tuvo que salir a recordar la ilegitimidad democrática del régimen bolivariano, y respaldó claramente a la oposición reunida en torno a Guaidó. Poco a poco los demás estados miembros siguieron esa misma línea y la estrategia Zapatero-Borrell se fue cayendo como un castillo de naipes.

Luego, el fiasco del propio Borrell con su viaje a Rusia y los desplantes de Putin dejaron a exministro español y Alto Representante al pie de los caballos en el U.E. Nadie confiaba ya en sus capacidades.

Simultáneamente, la Administración norteamericana dejaba claro que su posición con respecto de las sanciones al régimen era poco menos que inalterable.

Las botaratadas del régimen venezolano no se hicieron esperar: La diputada chavista Iris Varela, extremadamente cercana a Maduro, irrumpió de pronto en los medios con unas esposas en la mano: "Yo soy autoridad de esta República, éstas esposas son para ponérselas a Guaidó".

De manera inmediata, la Administración norteamericana reiteró su reconocimiento de Juan Guaidó como Presidente Encargado de Venezuela, frente a la tibia posición de Borrell.

Recalca el portal, que la imagen de la furiosa chavista con las esposas en la mano anunciando la detención de Juan Guaidó terminó por inclinar las voluntades dudosas de algunas democracias occidentales. EEUU, salió públicamente a proteger al Presidente Guaidó frente a las amenazas de Maduro, y el resto de la comunidad internacional comenzó a salir en defensa de la oposición democrática: Alemania, Francia, Italia, el Reino de Marruecos.

Alguien filtró a la prensa internacional que el chavismo había gastado desde 2015 nada menos de 70 millones de dólares en lobbies demócratas para presionar a la Administración norteamericana. La filtración, que dejaba al descubierto las turbias maniobras y relaciones de la tiranía chavista con un sector del partido demócrata, imposibilitó cualquier cambio de posición por parte de Joe Biden.

Recuerda que el pasado 23 de febrero el Diario Oficial de la UE publicó un Reglamento de Ejecución con una lista de 19 personas o entidades afines al régimen y a los que se aplican sanciones y "restricciones" por su complicidad con la vulneración de derechos humanos y contra la democracia.

La lista, que se une a la ya publicada en 2017, implicaba un nuevo cambio de posición de Borrell o, si se quiere, una rectificación, presionado, sin duda, por los estados miembros y los propios norteamericanos.

En concreto, las sanciones implican la congelación de activos y la prohibición de viaje para los alcanzados. Afecta entre otros al comandante de policía Remigio Ceballos; al gobernador del estado de Zulia, Omar José Prieto; la presidenta del Consejo Nacional Electoral, Indira Alfonzo, y dos diputados de la Asamblea Nacional. Con esto, asciende a 55 el número de venezolanos que son objeto de sanciones de la UE. La lista incluye a la vicepresidenta Delcy Rodríguez y a Diosdado Cabello, número dos del dictador Maduro.

El documento publicado por el Diario oficial de la UE hace referencia además al carácter antidemocrático de las falsarias elecciones de diciembre de 2020, celebradas sin las mínimas garantías

Lo importante del documento es además lo que no dice, porque omite la referencia con la que Borrell llegó a retirar la consideración política y diplomática de Presidente Encargado a Juan Guaidó.

Dicha publicación, que además se realizaba a instancias del mismísimo Borrell, fue interpretada como un nuevo cambio de posición del amigo de Zapatero. Si los EEUU, el Reino Unido, Francia, Italia, Alemania y otros importantes estados europeos habían salido en defensa de Guaidó mientras los bolivarianos hacían pública una "cacería con esposas» contra él, al Alto Representante no le quedaba más opción que, como dice el refrán español, «donde dije digo, digo Diego" y volver a la ortodoxia internacional.

El Departamento de Estado de los EE.UU., que habría instado la rectificación de Borrell, dio de inmediato la bienvenida oficial a dichas sanciones. Ned Price, su portavoz escribió en su cuenta de Twitter: "Damos la bienvenida a las sanciones anunciadas en el día de hoy por la U.E. a los miembros del régimen de Maduro involucrados en ataques a la democracia o a la violación de derechos humanos. Es un mensaje claro, poderoso y concreto de que el mundo está unido en la llamada a Venezuela a retornar a la democracia".

El portal recuerda que el miércoles 24 de febrero Maduro ve fracasar su plan y da, fuera de sí, una respuesta desproporcionada contra dichas sanciones. Expulsa a la embajadora de la U.E. en Venezuela, Isabel Brilhante y le da 72 horas para abandonar el país. Con la expulsión, comienza una escalad

El jueves 25, el Consejo de la UE declara persona non grata a la embajadora de Maduro ante la UE, Claudia Salerno. Nuevamente, la Administración norteamericana salió a respaldar a Juan Guaidó a través de la subsecretaria adjunta para asuntos del Hemisferio Oeste del Departamento de Estado norteamericano. “El régimen de Maduro ha removido a una persona que ha defendido la democracia y los derechos humanos del pueblo venezolano. Esta acción sólo aísla más al régimen”.

James Story, embajador para la Oficina Externa de Estados Unidos en Venezuela, declaró: «Lamentamos que la embajadora de la UE se encuentre entre las 6 millones de personas expulsadas de Venezuela por el régimen. Las decisiones soberanas de no hacer negocios con quienes cometen abusos contra los derechos humanos o socavan las instituciones democráticas, siguen siendo una herramienta importante para restaurar la democracia».

El portavoz del Departamento de estado de los EEUU, Ned Price, ha vuelto a ratificar el compromiso del gobierno norteamericano de para ejercer toda la presión para que Maduro salga del poder: «Es un dictador, un corrupto responsable del sufrimiento de su pueblo».

Ahora, España, a la desesperada, envía a la ministra González Laya a visitar la frontera de Venezuela con Colombia para interesarse por el drama humanitario que padece parte la diáspora venezolana, que cruzó la frontera huyendo de la persecución, el terror y la hambruna chavistas. Son solo parte de los 6 millones de venezolanos en el exilio.

Los turbios enredos de Zapatero han vuelto a fracasar, pero esta vez han metido a la U.E. en un auténtico lío y han dejado a España a los pies de los caballos. De Borrell ya nade habla bien en el concierto internacional.

Si desea leer completo el artículo haga click AQUI.

FUENTE: Portal Rebelión en la Granja

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

Aparecen en esta nota:

 

Diario Las Américas no se hace responsable de las opiniones emitidas por los lectores; sin embargo, exhorta a evitar el lenguaje vulgar u ofensivo contra terceros. Nuestra empresa se acoge al derecho de eliminar cualquier comentario que viole estas normas.

Diario Las Américas is not responsible for the opinions issued by the readers; however, it urges to avoid vulgar or offensive language against third parties. Our company is entitled to remove any comments that violate these rules.

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Debería el gobernador DeSantis emitir medidas sanitarias de carácter obligatorio para todo el estado? 41.42%
¿Las medidas deberían ser potestad de los gobiernos locales según se requieran? 30.97%
¿Las medidas sanitarias deben ser decisión individual de cada persona? 27.61%
26925 votos

Las Más Leídas