OPINIÓN
La esperanza la ahoga el smog de la complicidad
Aquí no hay mucho ni qué inventar ni qué hacer, aquí en Venezuela es urgente que disipemos el smog de la complicidad, obliguemos a cumplir mandatos constitucionales que bien señalan los artículos 333 y 350 de la Carta Magna y entendamos que ningún plan de reconstrucción, de reactivación económica, de retorno al país de esos seres desesperados que se han ido puede darse si no salimos primero del narcorégimen y su cuadrilla de opositores complacientes.